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Acciones concretas de conservación

C.1. Mejora de hábitat de turberas

El LIC Montaña Oriental presenta un gran número de turberas situadas sobre áreas glaciares en laderas o en hoyos que se alimentan de agua procedente de arroyos y surgencias. Buena parte de estas turberas, localizadas principalmente en monte público, se encuentran en un estado deficiente de conservación debido a la ganadería extensiva, que produce impactos como el pisoteo, el ramoneo por parte del ganado, las quemas o el drenaje para evitar su inundación.

Las turberas típicas de Montaña Oriental son las que se forman a partir de los esfagnos. Es un proceso muy lento que se suele remontar a las últimas glaciaciones, hace aproximadamente 10.000 años. Los lagos someros formados en los valles glaciares se impermeabilizaron con arcillas o a partir de la propia roca madre. Bajo las condiciones adecuadas de frío y humedad los esfagnos comienzan a crecer y se va generando la turba. Con el paso del tiempo se forman pequeños túmulos o montones inclinados, conocidos como mamelones. Estas formaciones están más elevadas que el paisaje que les rodea y se van desconectando en su crecimiento del nivel de las aguas (el nivel freático), que alimentan a toda la turbera. Los esfagnos que crecen en estos túmulos dependen por entero del agua de lluvia para sobrevivir, y actúan como esponjas gigantes para poder retener la mayor cantidad de humedad posible. Estos mamelones están rodeados de depresiones del terreno, también llamadas canales, en las que sí se da un encharcamiento más o menos permanente.

La acción consistirá en la restauración de tres turberas con dos objetivos: restablecer las condiciones ambientales del ecosistema y restablecer la flora de la turbera, mediante la propagación de propágulos vegetales de las especies deseadas para recrear la turbera.

C.2. Restauración de bosques montanos

Esta acción consistirá en la restauración del ecosistema forestal en ciertas áreas de los LIC Montaña Oriental y Montes de Valnera. Para ello, se producirá la planta necesaria en el Vivero El Pendo y, tras el tiempo necesario para su desarrollo y crecimiento, se plantará en los lugares seleccionados.

Las áreas elegidas están marcadas por una fuerte deforestación de origen antrópico y carácter secular, que impide el desarrollo de su hábitat potencial, 9120, Hayedos acidófilos atlánticos con sotobosque de Ilex y a veces de Taxus (Quercion roboripetraeae ou Ilici-Fagenion).

En concreto, la reforestación se realizará con árboles de 1-2 savias, con una densidad de plantación de entre 600 y 800 ejemplares/hectárea. La conformación de las especies vendrá influida por la ubicación concreta de cada plantación, de su altitud, la profundidad del suelo, orientación, etc. Entre las especies a utilizar, estarán haya (Fagus sylvatica), roble (Quercus petraea), abedul (Betula alba), serbal de los cazadores (Sorbus aucuparia), acebo (Ilex aquifolium) y espino (Crataegus monogyna).

Estas labores las realizarán las cuadrillas forestales ligadas al proyecto y contarán con la colaboración de acciones de voluntariado.

C.3. Mejora de hábitat de bosques riparios

Esta actuación se realizará conjuntamente en los LIC Río Miera y Montaña Oriental, sobre el hábitat *Bosques aluviales de Alnus glutinosa y Fraxinus excelsior (Alno-Padion, Alnion incanae, Salicion albae) y exclusivamente en el LIC Montaña Oriental sobre el hábitat Bosques galería de Salix alba y Populus alba. Consistirá en la creación de nuevos bosques de ribera, en zonas en las que esta formación esté ausente, así como en la restauración de bosques de ribera que se encuentren en un estado de conservación desfavorable. Además, se realizarán trabajos de limpieza de basuras presentes en el cauce del Miera y de sus principales afluentes.

C.4. Mejora de hábitat de estuarios

La desembocadura del río Miera en la Bahia de Santander forma un estuario sometido a intensas presiones antrópicas, con una amplia superficie intermareal y con mezcla de aguas dulces y saladas, y parcialmente relleno por sedimentos de origen fluvial. En el estuario existe un gradiente de salinidad, desde la zona de entrada del agua dulce, en el interior, hasta mar abierto, ya fuera del LIC.

Los trabajos a realizar en esta acción se centrarán en la restauración de las comunidades halófitas situadas en zonas intermareales y supramareales, que se encuentran con un grave problema de invasión por especies alóctonas adaptadas a este medio salino: la chilca (Baccharis halimifolia) y el plumero (Cortaderia selloana). Para ello, se realizará la eliminación de estas especies invasoras utilizando las técnicas más favorables para evitar de posibles rebrotes, aunque siempre primando la ausencia de impactos para el ecosistema del humedal.

C.5. Mejora de hábitats dunares

Esta acción se centrará en el ecosistema dunar del LIC Dunas del Puntal y Estuario del Miera, concretamente en torno a la localidad de Somo. El sistema dunar se extiende a lo largo de más de 4 kilómetros, desde Loredo hasta Punta Rabiosa, en el extremo del puntal que tiende a cerrar la salida del estuario, es decir la Bahía de Santander.

Los trabajos que se realizarán en la duna terciaria consistirán en la eliminación de especies invasoras: plumero, acacia, eucalipto, madreselva y crocosmia; los desbroces y resalveos en zonas con gran densidad de monte bajo; limpieza de basuras y vertidos incontrolados; revegetación con especies autóctonas propias del ecosistema dunar e instalación de cartelería interpretativa.

C.6. Restauración de brezal costero

El brezal costero es una formación arbustiva de pequeña talla y de aspecto almohadillado debido a la acción de los vientos marinos, características de cabos rocosos y acantilados costeros. Los fuertes vientos y el spray salino (minúsculas gotas de agua salada y partículas de sal que se acumulan sobre las plantas) dan forma estos brezales costeros. Se caracteriza por la presencia de especies de brezo resistentes a los ambientes costeros (Erica vagans y E. cinerea) y dos especies de aulaga, Ulex europaeus y U. gallii, propias de los brezales atlánticos, además de especies propias de ecosistemas litorales (por ejemplo, Angelica pachycarpa, Silene uniflora, Armeria maritima, Plantago maritima, Leucanthemum crassifolium).

Estos brezales se encuentran en enclaves costeros sobre sustratos rocosos (ácidos o calizos) pobres en nutrientes. El acción del proyecto se centrará en los brezales presentes en la Isla de Santa Marina, situada a escasa distancia de la tierra frente a la localidad de Loredo con una superficie de brezal costero de en torno a 10 hectáreas. Sin embargo, la presencia de las invasoras chilca (Baccharis halimifolia) y plumero (Cortaderia selloana), compromete el desarrollo y la presencia de este brezal en la Isla.

La acción consistirá en la eliminación de las especies alóctonas invasoras y la posterior plantación de las especies propias del brezal, utilizando para ello semillas recolectadas en la Isla de Santa Marina que se plantarán en el Vivero El Pendo. Las especies elegidas incluyen Erica vagans, Erica cinérea, Ulex europaeus o Ulex gallii.

C.7. Mejora de hábitat de Woodwardia radicans

A partir de la información recogida en la acción A.1, se abordará un doble trabajo. Por un lado se protegerán las mejores poblaciones y se repoblarán con esporangios de Woodwardia radicans las zonas de interés potencial para la especie, a lo largo del LIC río Miera.

C.8. Mejora de hábitat de salmón

El principal problema para el salmón en el río Miera es la presencia de saltos de agua, como barreras físicas a su migración. Esta acción consistirá en la eliminación de estas barreras instalando escalas para peces, en las presas de Revolvo, Arral y Rubalcaba, todas ellas situadas en el término municipal de Liérganes. Los trabajos se realizarán en base a los proyectos constructivos redactados en la acción A.4.

C.9. Mejora de hábitats de nutria

El hábitat de la nutria se va a ver mejorado gracias a la realización de otras acciones de conservación ya explicadas, concretamente la mejora del bosque de ribera y la eliminación de las barreras para salmonidos. Sin embargo, se plantea realizar otras acciones específicas para la nutria. Como, la plantación de setos en las riberas, la mejora de charcas y abrevaderos aptos para la nutria, la creación de refugios o la creación de pasos inferiores en puentes.

C.10. Creación de Reservas Entomológicas

De acuerdo a la obtención de información en la acción A.2, se declararán Reservas Entomológicas en los LIC de actuación antes de la finalización del Proyecto. Para poder designar una Reserva Entomológica es preceptivo el llevar a cabo un estudio previo de los insectos que alberga la futura Reserva y que ponga de manifiesto la existencia de especies de artrópodos incluidas en la Directiva Hábitats o en su defecto especies incluidas en listados de protección de especies o ser un espacio especialmente relevante por la riqueza y abundancia de este grupo de animales.

Este tipo de reservas, concedidas por la Asociación Española de Entomología, es voluntario y supone un emblema para la conservación de la biodiversidad de artrópodos de un lugar determinado. La conservación de las reservas es responsabilidad de su propietario que, asesorado por expertos de la Asociación Española de Entomología velará por el mantenimiento de las reservas en buen estado. De este modo, se mantendrán ciertas limitaciones de uso y se realizarán actuaciones de conservación que incluyan el seguimiento de la entomofauna y del estado de conservación de sus hábitats, así como la señalización con cartelería y, en caso necesario, el vallado protector.