Nacen 17 nuevas crias de rebeco cantábrico en la Montaña Oriental

Cinco años después de que Fundación Naturaleza y Hombre (FNYH) iniciara el Proyecto para la Reintroducción del Rebeco Cantábrico, el regreso de esta emblemática especie a  la Montaña Oriental de Cantabria, tras más de un siglo y medio, es ya una realidad consolidada. Así lo confirman las 17 nuevas crías nacidas en libertad la pasada primavera.  Este resultado del último periodo reproductor ha sido presentado en rueda de prensa, en la mañana de hoy, por el presidente de FNYH, Carlos Sánchez, quien ha destacado “el éxito de la labor desarrollada, gracias al enorme esfuerzo de sostenimiento del proyecto por la propia fundación”. El acto informativo, que se ha celebrado en el Salón Candilejas del hotel Silken Coliseum de Santander, ha contado también con la presencia de representantes de dos de las entidades colaboradoras con la iniciativa: Pedro Larrañaga, director de zona de Caja Madrid, y Leoncio Carrascal, presidente de la Sociedad de Caza de Arredondo.

La cifra de nuevos nacimientos eleva ya a 55 el número de ejemplares censados en la zona por el servicio de guardería de FNYH, gracias a la cofinanciación de Obra Social Caja Madrid (OSCM) a través de la iniciativa Conservación de la Biodiversidad en la Montaña Pasiega.  El director de zona de la entidad financiera, Pedro Larrañaga, ha resaltado la apuesta de OSCM por las iniciativas de carácter medioambiental, además de elogiar la gestión y resultados del proyecto.

La reintroducción del rebeco cantábrico en la Montaña Oriental, de donde había desaparecido mediado el S. XIX, comenzó en enero de 2002. En el marco del proyecto europeo LIFE-Naturaleza Recuperación y Conservación de la Biodiversidad en la Cuenca del Río Asón, FNYH procedió a la suelta de seis ejemplares. Dos machos y cuatro hembras que se adaptaron bien a su nuevo hábitat. A día de hoy, son ya 38 los rebecos nacidos en libertad en la zona desde el inicio del proyecto.

Esta labor de recuperación de la biodiversidad de las zonas de montaña del oriente cántabro – que a día de hoy son alcanzadas de forma esporádica por ejemplares de otras sierras – prosigue con éxito, a su vez, gracias a la colaboración de colectivos locales como la Sociedad de Caza de Arredondo.

En virtud del convenio vigente entre la entidad cinegética y FNYH, se establece un área de veda como santuario faunístico en el coto de Arredondo, además de un protocolo de traslado de cacerías a zonas alternativas en caso de advertirse la presencia de rebecos en el área seleccionada. Leoncio Carrascal, presidente del colectivo de cazadores, ha incidido de forma especial en el rol desempeñado por el servicio de guardería de FNYH, no sólo en el proyecto de reintroducción, sino también “en la disminución del furtivismo”.

Reintroducción

La Montaña Oriental fue sometida durante los siglos XVII y XVIII a un importante proceso deforestador que acabó con la práctica totalidad de las masas boscosas existentes. El principal motivo: el suministro de madera a los Reales Astilleros de Guarnizo para la construcción de barcos destinados a la Armada Real española, así como la obtención de materia combustible para las Reales Fábricas de Artillería de Liérganes y La Cavada. Por otra parte, la paralela expansión de las actividades agroganaderas, tuvo como consecuencia un aumento de la superficie de pastos.

Estos dos fenómenos originaron una importante pérdida de biodiversidad de la montaña, que culminó con la desaparición de unas 20 especies de vertebrados, entre las que destacan el oso pardo, el urogallo, el picamaderos negro o el propio rebeco cantábrico. Los últimos rebecos de los que se tiene testimonio en la Montaña Oriental databan de 1845.

Capturas

Las capturas de ejemplares destinados a la Montaña Oriental en la fase inicial del proyecto de reintroducción se llevaron a cabo en la zona cántabra del Macizo Central o de los Urrieles, concretamente en los Puertos de Salvorón, el Monte Quebres y los Puertos de Áliva.

Las formas de captura empleadas buscaban reducir al mínimo posible cualquier tipo de daño que el rebeco pudiera sufrir en este proceso. El método más empleado fue el de la batida, que consiste en dirigir a los animales hacia unas redes colocadas previamente en sus lugares de paso. Una vez atrapados, se les suministra un tranquilizante y se les manipula con sumo cuidado, puesto que son muy propensos a sufrir paradas cardiacas durante situaciones de estrés.

Una vez capturado, a cada ejemplar se le toman muestras de sangre y heces con el objetivo de detectar cualquier enfermedad que descartaría su liberación. Además, se le colocan collares distintivos y radiotransmisores para facilitar el seguimiento tras la suelta.

Suelta

Una vez comprobado su buen estado de salud, la suelta de los ejemplares se realiza en una zona protegida de diez mil hectáreas. La mitad corresponden al Parque Natural de los Collados del Asón, mientras que la otra mitad se obtuvo gracias al establecimiento de acuerdos con cotos de caza. A través de estos convenios, se acordó excluir de la práctica cinegética en determinadas áreas sensibles para el rebeco, a cambio de contraprestaciones por parte de la Fundación a la sociedad gestora del coto.Seguimiento

La distribución de la especie en varios grupos a lo largo y ancho del área de reintroducción dificulta la labor de seguimiento, que lleva a cabo el equipo de guardería de campo de FNYH. La tarea de estos guardas permite conocer el paradero exacto de los rebecos y comprobar su buen estado de salud. Varias veces por semana, se internan en cada una de las zonas de nuevo poblamiento, procurando siempre mantener una distancia mínima de 200 metros con respecto a cada grupo.

Una vez allí, el proceso de vigilancia y control se realiza a través de un sistema de radioseguimiento, que consiste en la recepción de la señal emitida por los collares colocados en los ejemplares reintroducidos. Tras ser detectados, los guardas de campo proceden a su identificación visual, empleando para ello material óptico de largo alcance.

“Apadrina un rebeco”

Una vez finalizado el periodo de vigencia del LIFE-Naturaleza (1999-2004) que facilitó el inicio del proyecto, Fundación Naturaleza y Hombre lanzó la campaña “Apadrina un Rebeco” (https://fnyh.org/reintroduccion-rebeco.html) con el objetivo de obtener financiación para continuar desarrollando la iniciativa. Se trata de hacer un llamamiento a la sociedad civil para que contribuya a la recuperación de una de las especies más emblemáticas de la fauna regional, bajo la fórmula del apadrinamiento.

A cambio de su apoyo, los padrinos reciben como contraprestación el certificado que acredita su colaboración, además de varios boletines informativos y visitas guiadas al área de reintroducción de la especie.

Actualmente, son decenas las personas que, de forma particular, han apadrinado a alguno de los nuevos rebecos. A su vez, empresas de referencia en Cantabria, como Teka Industrial, Froxá o Emilio Bolado han respaldado esta iniciativa. A la que se han sumado también clubes deportivos como el Racing de Santander o el Balonmano Cantabria. Finalmente, cabe destacar que conocidos rostros televisivos, como los de Félix Álvarez “Felisuco” y Miriam Díaz Aroca, han contribuido a la difusión de esta campaña con su apoyo.

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