LA FUNCION NATURALEZA Y HOMBRE PLANTÓ 10.000 ÁRBOLES AUTóCTONOS DURANTE EL AÑO 2003

La Fundación Naturaleza y Hombre continuó contribuyendo durante 2003 a la reforestación de diversas áreas de Cantabria, plantando unos 10.000 árboles pertenecientes a especies propias de nuestra región. Este arbolado autóctono procede en su totalidad del vivero El Pendo, propiedad de la organización conservacionista.

La actuación descrita se ha llevado a cabo en terrenos gestionados por la Fundación Naturaleza y Hombre, por medio de la compra de fincas y el establecimiento de convenios con entidades locales y particulares. La mayor parte de los ejemplares citados han tenido como destino la repoblación forestal de la Montaña Oriental de Cantabria, recuperando hábitats como hayedos y robledales, en el marco del programa europeo LIFE – Naturaleza “Recuperación y Conservación de la Biodiversidad en la Cuenca del Río Asón”. En este caso, destaca el empleo de haya, abedul, serbal de los cazadores, manzano silvestre, espino albar o encina cántabrica, entre otros

Asimismo, la recuperación de bosques de ribera en zonas de humedal ha ocupado un lugar determinante en estos trabajos. En las marismas de Alday – en el municipio de Camargo – y Montehano – en Escalante – se han plantado centenares de sauces, alisos y fresnos, dentro de las tareas de regeneración ambiental de ambos ecosistemas.

Conservación

La particularidad de la estrategia de recuperación forestal de la organización conservacionista radica en dos elementos fundamentales: el uso de planta de talla de especial calidad y la puesta en práctica – con un alto nivel de detalle y coste – de planes de seguimiento y conservación. Estas medidas garantizan la viabilidad casi todos los ejemplares plantados.

Las diferentes fases del procedimiento de reforestación en los terrenos de la Fundación Naturaleza y Hombre discurren así: En primer lugar, el plantado. Para asegurar el éxito de esta fase, nuestra planta es protegida por tubos cilíndricos de material plástico, además de ser entutorada, acción consistente en colocarle un palo-guía que contribuirá a su crecimiento adecuado.

Este paso inicial conlleva otra serie de acciones que garantizan la supervivencia del ejemplar: En el momento del plantado se realiza el sorrapeo, es decir, se remueve la tierra alrededor de la nueva planta para eliminar las hierbas competidoras, anulando sus posibilidades de enraizar. Estas hierbas se combaten también introduciendo corteza de pino o remedios similares en los tubos que contienen el nuevo árbol.

Seguimiento

Las nuevas plantaciones son sometidas a revisiones continuas. Cuando se detectan ejemplares que requieren de cuidados adicionales, éstos les son proporcionados. En el caso extremo de que la viabilidad de un ejemplar sea dudosa es sustituido, de forma inmediata, por otro.

Destacan especialmente las medidas adoptadas para prevenir los incendios forestales: En aquellas zonas donde existe riesgo de incendios se construyen cortafuegos circundando los terrenos repoblados. Además, dicho riesgo disminuye mediante el desbroce que realizan varios rebaños de oveja lacha. Esta última precaución logra un doble objetivo: evitar que las zonas reforestadas sean pasto de las llamas, mientras se conserva una especie ovina autóctona

Notas de Interés

  1. Queda a su disposición la posibilidad de concertar entrevistas, visitas a las zonas descritas, obtención de declaraciones, etc.
  2. Encontarán información adicional en: www.fundacionnaturalezayhombre.es

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