Acuerdo para la mejora de los recursos naturales en La Encina

El pasado 27 de marzo el Presidente de Fundación Naturaleza y Hombre, Carlos Sánchez, y el alcalde del Ayuntamiento de La Encina, José María Gil, rubricaron un convenio de colaboración entre ambas entidades para la gestión de los recursos naturales del municipio, impulsando la mejora de su estado de conservación. El acuerdo vincula a ambas partes durante cinco años, plazo mínimo necesario para la consecución de los objetivos de conservación y de mejora del medio natural.

Cesión de Territorio

En virtud del convenio establecido, La Encina cede a Fundación Naturaleza y Hombre terrenos de titularidad municipal para la puesta en práctica de diversas actuaciones de conservación. Entre ellas destaca la protección de charcas y la gestión sostenible de las mismas, la gestión de especies cinegéticas, los desbroces para mejorar los pastos y favorecer a las especies menores como la perdiz y el conejo, favorecer el regenerado y la diversificación de edades de los ejemplares del monte de encinas y un programa de educación y sensibilización ambiental dirigido a la población local.

Estas acciones se suman a las ya realizadas en años precedentes como la regeneración de bosque mediterráneo mediante la repoblación de encinares, la construcción de un palomar para el aumento de poblaciones presa y la adecuación de los itinerarios existentes y la colocación de cartelería en el entorno de los Riscos del Águeda para la sensibilización medioambiental de la población y el disfrute de la naturaleza.

Experiencia dilatada de colaboración

Este convenio de colaboración se une a los ya firmados con anterioridad, reafirmando el interés y la colaboración por la conservación del medio natural de este entorno entre ambas entidades.

Los Riscos del Águeda

La comarca de Riscos de Águeda, situada en la Sierra de Gata, en un área fronteriza entre Extremadura y Portugal. Posee un importante valor ecológico que ha propiciado la inclusión de buena parte del territorio en la Red Natura 2000, como Lugar de Interés Comunitario y Zona de Protección para las Aves.

Su paisaje está conformado por encinas, rebollos, fresnos, alisos, cantuesos, coscojas y jaras, que dibujan un paisaje en el que habitan aves como el buitre negro, el águila culebrera, el águila calzada, el alimoche, el águila real, el búho real o la cigüeña negra, y mamíferos como el ciervo, el meloncillo, la nutria y, probablemente, alguno de los escasos linces ibéricos.

Sin embargo, la actividad del hombre está provocando de forma continua, una fuerte acción de desgaste sobre este ecosistema privilegiado: El abandono de la gestión tradicional de los encinares adehesados, el desconocimiento de los problemas de gestión sostenible por parte de la población y la ausencia de información detallada sobre la riqueza biológica de fauna y flora son algunas de las causas de este proceso de deterioro.

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