Las quemas en la Montaña Oriental se producen, con carácter general, de forma no controlada

Los incendios, que se producen casi cada año y que tienen lugar cuando sopla el viento sur, no se realizan de forma controlada, si no que en gran parte de los casos se realizan sin el permiso obligatorio y se realizan cuando está prohibido quemar: durante la noche y cuando sopla el viento.

Para que una quema puede considerarse controlada, además de un permiso, es necesario que haya una o varias personas al lado del fuego con el fin de poder apagarlo una vez que se ha quemado la superficie autorizada y garantizar así que no se propague más de lo establecido por el permiso. Lógicamente las quemas nocturnas y cuando el viento sopla con fuerza, se realizan con clara intencionalidad.

Desde FNYH, entidad que cuenta con un rebaño de más de 200 animales, más de un centenar de los cuales se encuentra en la Montaña Oriental, no se pretende entrar en conflicto con el sector ganadero. Sino que FNYH trata de que se llegue a un equilibrio irrenunciable entre la conservación de los espacios naturales protegidos, como es el caso del LIC Montaña Oriental, y el aprovechamiento de los pastos por la ganadería, como fuente de recursos indispensable para el mantenimiento de la población en el medio rural.

Por ello considera que el sistema de control tradicional del pasto mediante el uso del fuego resulta ecológicamente insostenible, dado que no se tienen en cuenta criterios ambientales como la pendiente del terreno, la erosión, el valor ambiental del paraje o si se encuentra en fase de regeneración.

En estos momentos, FNYH está cartografiando el área quemada en la Montaña Oriental, donde los municipios más afectados son Soba, San Roque y Vega de Pas; y hará públicos los resultados en los próximos días. Asimismo, ha tramitado la solicitud a la Dirección General de Montes para conocer los permisos de quema solicitados y concedidos en estos municipios, con el fin de comprobar si realmente se trataba de “quemas controladas”.

Además, FNYH está estudiando la posibilidad de solicitar a la Dirección General de Montes que proceda al vedado de las áreas quemadas ilegalmente durante tres años, tal y como lo exige la Ley de Montes. Algo que actualmente sucede de forma muy puntual.

Para finalizar FNYH reitera la petición que viene haciendo desde hace años de que “es necesario un plan integral capaz de dar respuesta a esta problemática, sin dejar a nadie al margen, buscando que todas las practicas de manejo de pastos y quemas se realicen de forma controlada, con permiso de la Administración y con todas las garantías para la conservación de la naturaleza”, indica Carlos Sánchez, Presidente de FNYH.

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