El ‘Club de Fincas’ cierra con balance positivo para la conservación natural y los propietarios implicados

Finaliza este proyecto para conservar la dehesa junto a un grupo de fincas privadas, parte del After LIFE europeo gestionado por la FNYH.

  • Los propietarios de las fincas valoran muy positivamente su participación, tanto en los resultados de conservación como en el impacto en su actividad: “Mis productos han ganado valor añadido”. 
  • Las acciones de conservación han incluido la plantación de 500 árboles autóctonos, la erradicación de especies invasoras y la suelta de unos 750 individuos de especies alimento de otras especies en peligro.

Santander, 12 de mayo de 2021.- Proteger los hábitats naturales y la biodiversidad única del Oeste Ibérico. Este fue el ambicioso objetivo con el que nació el proyecto LIFE ‘Club de Fincas. Una herramienta para la promoción de la Custodia del Territorio y la protección de los hábitats ligados a la dehesa’ y su posterior extensión, dentro de los planes After Life promovidos por la Unión Europea para la conservación natural en los estados miembros.

Un plan After LIFE, que la Fundación Naturaleza y Hombre (FNYH) ha sido encargada de implementar durante el último año gracias al apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Las acciones de conservación de estos hábitats únicos en el mundo como la dehesa, se han llevado gracias a la colaboración de fincas privadas de Cáceres y Salamanca, a través de acuerdos de ‘Custodia del Territorio’.

Dentro del proyecto se han plantado un total 500 árboles para restaurar el bosque de ribera y la dehesa en zonas protegidas dentro de la Red Natura 2000, como  Campo de Azaba (Salamanca) y Monfragüe (Cáceres).

Los propietarios de las fincas: “el balance ha sido muy positivo”

Juan José Rodríguez, propietario de la Finca El Rual (Espeja, Salamanca), valora su participación en el programa como “muy positiva”. Dentro del Club de Fincas desde el año 2014, Rodríguez asegura que formar parte de este esfuerzo le ha permitido “aprender nuevas técnicas de manejo beneficiosas, un mayor conocimiento de la flora y fauna local, valorar el patrimonio natural de mi región y la satisfacción de saber que he contribuido a la conservación del mismo para las generaciones futuras”.

Además, el ganadero destaca como beneficios directos para su explotación la mejora de la calidad ambiental de la propiedad, el valor añadido que aporta a sus productos y la posibilidad de albergar actividades de naturaleza en la propiedad. Juan José nombra el éxito en la cría de conejo de monte -para aumentar las poblaciones locales que alimentan a otras especies en peligro como el lince o las grandes rapaces- como su mayor satisfacción dentro del Club de Fincas.

 

Las acciones destinadas a la conservación de especies amenazadas presentes en el Oeste Ibérico (como la cigüeña negra, el búho real, el águila perdicera, el águila real o el águila imperial ibérica), se han centrado en mejorar sus recursos alimenticios. Para ello:

  • Se han reintroducido unas 150 palomas capturadas en operaciones de control de poblaciones en Ciudad Rodrigo, en palomares previamente construidos o restaurados, en Campo de Azaba y Monfragüe.
  • Se han liberado 300 perdices rojas (Alectoris rufa) y 300 conejos de campo (Oryctolagus cuniculus), para que críen y aumenten sus poblaciones.

La FNYH también ha mantenido un seguimiento constante de la red de muladares del Oeste Ibérico recogiendo y trasladando carroña a estos puntos de alimentación de especies como el buitre negro, el alimoche, el milano real y el buitre leonado, entre otros. Además se han sembrado 10 ha de leguminosas y gramíneas para servir de refugio y aumentar el alimento de especies presas de estas aves.

Manteniendo los humedales

El proyecto Club de Fincas ha incluido también un seguimiento constante de los humedales y estanques temporales mediterráneos de la zona, que son ecosistemas clave para la biodiversidad. Se han llevado a cabo análisis de las aguas y seguimiento de las especies vulnerables que los habitan, como el galápago europeo y los odonatos. También se llevan a cabo acciones para atajar el problema de las especies invasoras en las charcas estacionales: se han erradicado más de 500 kilos de helecho de agua (Azolla filiculoides).

Actividades de divulgación

También dentro del programa, la FNYH celebró recientemente un Seminario Online sobre el Oeste Ibérico, para aumentar el conocimiento de la biodiversidad de este espacio natural único y los proyectos de conservación llevados a cabo. El seminario contó con la participación de numerosos expertos, tanto en conservación del hábitat como en las especies clave que lo habitan. Los vídeos del seminario pueden verse aquí.

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