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en el “Club de Fincas del Oeste Ibérico” el primer propietario privado

El dueño de la finca “El Sestil”, Pablo Rodríguez Vidal, ha sido el primer propietario privado en firmar un acuerdo de custodia del territorio con la Fundación Naturaleza y Hombre (FNYH) para su inclusión en el “Club de Fincas por la Conservación del Oeste Ibérico” del proyecto LIFE+Nature 12 NAT/ES/000595, que gestiona FNYH en Salamanca, Cáceres y las partes de Portugal fronterizas con esas provincias.

La finca “El Sestil”, de 350 hectáreas de superficie, está situada en el municipio de Espeja (Salamanca), cerca de la Reserva Biológica Campanarios de Azaba de la FNYH y está incluida en los LIC y ZEPA Campo de Azaba, dentro de la Red Natura 2000.

El objetivo de este acuerdo, firmado esta semana entre el propietario de El Sestil y Carlos Sánchez Martínez, Presidente y Director de Fundación Naturaleza y Hombre, es compatibilizar el uso ganadero de la dehesa con la conservación de la naturaleza y la biodiversidad de los ecosistemas mediterráneos del Oeste Ibérico. Para ello, FNYH realizará, en colaboración con el propietario de la finca, acciones de restauración y creación de charcas, protección de arbolado joven de encina, asesoramiento y seguimiento para asegurar que las podas de ejemplares adultos sean respetuosas con los árboles, recuperación de la población de conejo en función de futuros planes de reintroducción del lince ibérico y de expansión del águila imperial y otras medidas de buenas prácticas en la dehesa que favorezcan la biodiversidad de la misma.

La Fundación Naturaleza y Hombre está trabajando para que otros particulares y ayuntamientos propietarios de fincas dentro del área de actuación del proyecto, firmen acuerdos de custodia del territorio de este tipo para ser incluidos en el “Club de Fincas por la Conservación del Oeste Ibérico”.

Con este proyecto Life+ de la Unión Europea, la FNYH aspira a extender el modelo de gestión iniciado en la finca de la Reserva Biológica Campanarios de Azaba en 2005, en el que el turismo de la naturaleza y el resilvestramiento de caballos de las Retuertas de Doñana y vacas autóctonas de la raza sayaguesa de Zamora, están sentando las bases de un modelo económico con futuro, en el que la naturaleza es un activo importante entre los recursos generados por la vida silvestre y, por tanto, su conservación y expansión sea algo deseado a realizar por los propios habitantes del territorio.

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