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PROVOCA 2017 programa de voluntariado medioambiental de Fundación Naturaleza y Hombre

Nuestra naturaleza necesita que pases a la acción. Colaborar en la conservación del entorno que nos rodea nos ayuda a valorarlo.

Muchas manos juntas por el medioambiente hacen más saludable nuestro entorno gracias a que recuperamos zonas degradadas, plantamos bosques, restauramos hábitats esenciales para especies amenazadas, producimos de forma ecológica planta forestal, limpiamos humedales y luchamos contra especies invasoras.

Es por eso que, con muchas ganas, un año más nos sumamos al plan PROVOCA –programa de Voluntariado y Educación Ambiental de Cantabria-.

PROVOCA, Programa de educación ambiental y voluntariado del Gobierno de Cantabria

PROVOCA, Programa de educación ambiental y voluntariado del Gobierno de Cantabria.

Porque nos gusta ser PROVOCAdores de esfuerzo, ilusión y compromiso por naturaleza. Hemos de confesarlo, contamos con un aliado excepcional como es la educación ambiental.

Prepárate porque nuestros educadores te van a hacer trabajar, sí, pero por un mundo mejor. Serán jornadas entre nuevos amigos, con muchas sonrisas, una buena dosis de compañerismo, bocado compartido y la sabiduría de que estando con las manos puestas en restaurar la naturaleza no solo despertamos sensibilidades hacia su cuidado sino que creamos redes para la conservación de nuestro entorno y con ello incidimos directamente en que sea más saludables para todos.

No importa la edad que tengas, tú papel es esencial para el planeta.

¡Echale pasión a la naturaleza!

Sábado 15 abril PROVOCA 2017 en vivero El Pendo "Nuestros bosques: producción ecológica de plantas forestales autóctonas".

Sábado 15 abril PROVOCA 2017 en vivero El Pendo “Nuestros bosques: producción ecológica de plantas forestales autóctonas”.

Nuestras jornadas de voluntariado comienzan el sábado 15 abril con un voluntariado por “Nuestros bosques: producción ecológica de plantas forestales autóctonas”. Tendrá lugar en el vivero El Pendo, situado en Escobedo de Camargo.

Queremos que conozcas de primera mano el papel clave que juega la vegetación autóctona para recuperar los ecosistemas cantábricos. Verás en primavera, en su mejor momento del año, el vivero El Pendo, donde una producción ecológica de especies forestales autóctonas garantiza que más tarde dispongamos de plantas robustas y capaces de recuperar, con su vigor y adaptación al medio natural, nuestros ecosistemas.

Corre a apuntarte el plazo de inscripción está abierto. Escribe a: amigos@fnyh.org o llama al tel. 942 559 119.

Próximas actividades:

El fin de semana 2 y 3 de septiembre tendremos un Campo de Voluntariado: los sistemas dunares, su conservación y concienciación donde además de conocer un sistema dunar y su cuidado ambiental trabajaremos contra una planta invasora como es la onagra.

El sábado 16 de septiembre tendremos una nueva jornada por nuestros bosques mediante la producción ecológica de plantas forestales autóctonas.

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Carlos Sánchez presidente de Fundación Naturaleza y Hombre recibiendo el premio a la Biodiversidad 2017 de Campoo de Yuso

El municipio de Campoo de Yuso celebró el Día del Árbol el 17 de marzo, por sexto año consecutivo, con la plantación de encinas, árboles frutales, madroños, tejos y pinos en una parcela abandonada de la pedanía de La Población. Durante el acto, además, de otorgar el premio a las labores de conservación que desarrolla la Fundación Naturaleza y Hombre en territorio cántabro y el Oeste Ibérico, se realizó también el reconocimiento a la figura del guarda forestal y concretamente al guarda Jesús Ángel Martín Fraile que inicia su jubilación en agradecimiento a su trabajo ejemplar realizado en la comarca durante décadas.

Participantes del Día del Árbol 2017, Campoo de Yuso

Participantes del Día del Árbol 2017, Campoo de Yuso

La Fundación fue galardonada “por su labor en la mejora de la biodiversidad de Cantabria” pues, como señalan desde el Consistorio, “ha liderado proyectos de gran impacto como la conservación de las cuencas de los ríos Asón y Miera, la reintroducción del rebeco en la Montaña Oriental y la recuperación de las marismas de Alday y de los bosques de los valles pasiegos” y del Miera.

Carlos Sánchez, presidente de FNYH, en su agradecimiento al premio que reconoce los 23 años de conservación que viene realizando la Fundación Naturaleza y Hombre, destacó el honor de recibirlo en fecha tan señalada como el Día del Arbol, “aunque realmente para nosotros día del árbol son todos pues trabajamos tenazmente en la reforestación de zonas degradadas. Buena prueba de ello son los más de 200.000 árboles que llevamos plantados hasta el día de hoy.”

Plantando árboles con la corporación municipal de Campoo de Yuso

Plantando árboles con la corporación municipal de Campoo de Yuso

También se premió a Jesús Ángel Martín Fraile, jefe de la comarca de Campoo en la Guardería Forestal del Gobierno de Cantabria, recientemente jubilado.

Organizados por el Ayuntamiento de Campoo de Yuso, los actos de la jornada contaron con la colaboración de la Consejería de Medio Rural, Pesca y Alimentación y del Colegio Público de La Población, junto a los vecinos, a los que la Dirección General de Medio Natural proporcionó gratuitamente ejemplares de árboles autóctonos de Cantabria, para que puedan plantarlos en sus jardines y fincas particulares, así como cajas nidos para aves insectivoras con las que se contribuye a seguir haciendo biodiversidad.

Para saber más:

Vive Campoo

FNYH, beneficiaria del proyecto, colabora desde hace 16 años con las entidades locales realizando trabajos de gestión en este encinar cantábrico.

desbroce

A lo largo del presente año, FNYH está ejecutando todo un conjunto de acciones de conservación en el encinar de Peñas Negras (Maoño, Santa Cruz de Bezana), gracias al convenio de colaboración entre esta y la Junta Vecinal de Maoño. Estos trabajos han consistido en el desbroce de la red de sendas, el seguimiento de repoblaciones forestales de años anteriores y el monitoreo de especies.

 Con esta actuación, FNYH no solo pretende recuperar el espacio para el disfrute poblacional, sino que, además, intenta recuperar el patrimonio etnográfico de la zona.

Reapertura de sendas para el uso del espacio

Debido a la propia evolución natural del espacio, algunas de las sendas que discurren por la reserva empezaban a ser invadidas por matorral, principalmente tojo (Ulex europaeus), zarza (Rubus ulmifolius), labiérnago (Phyllirea latifolia) o distintas especies de brezos (Erica sp.).  En este sentido, se ha trabajado en el desbroce de estas sendas, manteniendo una anchura de aproximadamente un metro y medio.

Seguimiento de repoblaciones

El pasado mes de julio, técnicos de FNYH visitaron el encinar para la realización de labores de seguimiento de la reforestación, con objeto de evaluar la evolución de los árboles plantados. En aquellos en los que el desarrollo es correcto, se comenzó con la retirada paulatina de los tutores y protectores. Asimismo, se han definido las zonas donde aplicar futuros tratamientos selvícolas (desbroces, resalveo y podas) para mejorar la situación de la vegetación autóctona y la biodiversidad del lugar.

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Monitoreo de especies

Una de las formas de evaluar la salud de un espacio protegido es conocer la evolución que a lo largo del tiempo experimentan las comunidades faunísticas y vegetales del enclave. Por ello desde el inicio de la colaboración  FNyH con la Junta Municipal de Maoño se llevan realizando censos periódicos de avifauna. En estos trabajos de vigilancia y seguimiento realizados, se ha podido constatar que en Peñas Negras sigue existiendo una comunidad de aves diversa y saludable.

 FNYH y Junta Vecinal de Maoño: una colaboración de 16 años

Fundación Naturaleza y Hombre (FNyH) lleva colaborando con la Junta Vecinal de Maoño desde el año 2000 en la conservación y recuperación medioambiental de la Sierra de Peñas Negras. Desde ese año, FNYH ha realizado diversas actuaciones de reforestación y tratamientos selvícolas como podas, resalveos y apertura de sendas.

 Reserva Municipal de Peñas Negras

La Reserva Municipal de Peñas Negras, situada en Maoño (Santa Cruz de Bezana), tiene una superficie de 49 ha y constituye uno de los últimos bosques de encina presentes en Cantabria. La presencia de estos bosques se puede considerar como una reliquia de una época anterior en la que el clima era más árido, similar a las actuales condiciones del interior peninsular.

 La especie más característica es la encina, árbol o arbusto de hoja perenne cuyas bellotas son muy apreciadas entre la fauna. Se acompaña de otras especies con suculentos frutos como el madroño, el acebo, el endrino, el avellano o el rusco. Además de estas, el tojo, matorral de pequeño tamaño, tapiza buena parte de la reserva en competencia con las encinas. También, existen en la reserva zonas cubiertas por los eucaliptos, que están siendo gradualmente sustituidos por el bosque autóctono, gracias a los trabajos de gestión.

 En cuanto a la fauna, destacan las aves nocturnas y diurnas, como lechuza, cárabo o mochuelo, entre las primeras, y ratonero, gavilán o cernícalo, entre las segundas. Los mamíferos más habituales son zorros, tejones, garduñas y comadrejas.

La reserva está dotada de senderos interpretativos señalizados, de cartelería interpretativa y de un espléndido mirador en la cima del Alto de Gigüela. Esta senda nos permite adentrarnos en el encinar y observar desde las alturas las vistas que ofrece el entorno de la Bahía de Santander.

 Un espacio, dos proyectos

La Reserva Municipal de Peñas Negras, se incluyó en el año 2008 en la red de reservas Áreas para la Vida. Dicha red posee una superficie conjunta superior a 1.000 ha protegidas, que ofrece a los municipios implicados la conservación de su patrimonio natural, acercando éste a la ciudadanía.

 También forma parte del proyecto europeo LIFE “Anillo Verde de la Bahía de Santander: conectando la naturaleza y la ciudad”, proyecto desarrollado por Fundación Naturaleza y Hombre junto a la empresa pública MARE, cuyo objetivo es la creación de una red de reservas de pequeña extensión, con el objetivo de detener la pérdida de biodiversidad y la degradación de los servicios ecosistémicos de la Bahía de Santander.

Este domingo, día 5 de junio a las 10h, LIFE Miera organiza una plantación de bosque de ribera y bosque mixto en la finca que la Fundación tiene en Rubalcaba. Con esta plantación se mejorará la vida de muchas especies, especialmente de la nutria, especie objetivo de este proyecto. La nutria necesita no sólo aguas limpias donde haya alimento sino que es fundamental para ella un bosque de ribera donde pueda encontrar el cobijo que necesita para vivir.

Nutria (Lutra lutra) cc Drew Avery

Nutria (Lutra lutra) cc Drew AveryEl sábado

 El sábado 21 de mayo, LIFE Miera celebró el Día de la Biodiversidad con una plantación final en la finca de Rubalcaba. Nos gustaría que este domingo (Día del Medio Ambiente) termináramos la labor que comenzamos el Día de la Biodiversidad, reforestando en la finca y así ensanchar la zona de ribera. Según nos explicó Mónica Rodríguez Comte, Coordinadora del sondeo nacional en Cantabria en la charla que impartió el pasado 7 de mayo en el Fluviarium, “uno de los factores determinantes en la distribución de la nutria es el refugio, si existe especies arbóreas, arbustivas o herbáceas y especialmente importante es valorar la anchura de esta vegetación riparia“.

Río Miera

Río Miera

La jornada empezará a las 10h en Rubalcaba, en la Iglesia junto a las pistas de fútbol. A media mañana se hará un pequeño descanso y se finalizará sobre las 14h. Para asistir a esta actividad es necesario inscripción previa. (nombre, apellidos y DNI: lifemiera@fnyh.org TLF: 942559119)

Liérganes, 11 de abril

Dentro de la Semana LIFE Miera que se realizó durante los días 18-21 de noviembre de 2015 tuvimos que anular parte de la actividad programada, el “Itinerario guiado: Resbaladero de Lunada y Valle del Miera: la glaciación, la Armada Española y la Pasieguería”. En esa ocasión el tiempo meteorológico sólo nos obligó a cobijarnos en el Fluviarium y que Gonzalo nos explicara a través de diapositivas la orogenia de la zona y sus plantas. A continuación, nos dirigimos al Museo Real Fábrica de Artillería de la Cavada, donde pudimos entender, gracias a José Sáinz de Buruaga, el porqué de este paisaje tan característico como es el valle del Miera.

Lo que nos quedó pendiente entonces fue la ruta por el Resbaladero  y el valle. Ayer, el viento fuerte del sur se llevó las nubes y pudimos completar la actividad. Los ponentes, Gonzalo Valdeolivas y José Sáinz pudieron explicar sobre el terreno lo que vimos tanto en el Fluviarium como en el museo el pasado noviembre. Desde la geología y morfología del sustrato hasta cómo la historia ha modelado el paisaje de este valle. Caminamos por el valle glaciar que llega hasta La Concha con sus cinco clases de brezos y otras tantas de sauces, saúcos, escaramujos… Visitamos la Casa del Rey, que fue utilizada como almacén y servicio de quienes trabajaban en el resbaladero. Pudimos apreciar la erosión ocasionada por la deofrestación de esta zona durante los siglos pasados, exceptuando pequeños reductos de hayas que gracias a su difícil acceso se salvaron de la tala.

Durante la bajada, Lorenzo, el guarda particular de la FNYH, nos pudo señalar las fincas donde la Fundación está repoblando con especies autóctonas (como haya y abedul), especies con alto nivel de humedad, muy importante en una zona en la que los fuegos es una costumbre muy arraigada. Por eso, la FNYH, se apoya también en la ganadería, para que el ganado paste entre estas repoblaciones y dificulten la propagación de estos incendios.

Lorenzo explicando las repoblaciones

Lorenzo explicando las repoblaciones

 

 

Finalizamos la jornada en el Barrio de La Concha, desde donde se puede apreciar todo el valle glaciar por el que acabábamos de caminar. Muchas gracias a todos los asistentes y especialmente agradecer a Gonzalo Valdeolivas y José Sáinz de Buruaga su colaboración, participación  y su interés en compartir sus conocimientos con todos nosotros.

 

Voluntariado de la FNYH / Plan PROVOCA

Voluntariado de la FNYH / Plan PROVOCA

Los cántabros se movilizan para recuperar la naturaleza

Astillero, Cantabria. 24/12/2014 – La Fundación Naturaleza y Hombre (FNYH) hace balance del programa de voluntariado en 2014, desarrollado en el marco del programa PROVOCA del Centro de Investigación del Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria. Un total de 241 personas, con una media de 27 voluntarios por actividad, se movilizaron para ayudar en las tareas de recuperar la cubierta vegetal autóctona de la cordillera cantábrica y frenar la expansión de plantas invasoras del paisaje y los ecosistemas en el cinturón verde que rodea la ciudad de Santander.

Por las manos de los voluntarios pasaron madroños, laureles, encinas, fresnos, alisos, sauce blanco,arces, espinos, acebos, arraclanes,  serbal es, abedules y hayas, entre otras especies de árboles y arbustos. En total varios miles de árboles sembrados, mimados, plantados y admirados. No se trata de hacer cantidad, sino de acercar la naturaleza de Cantabria desde una nueva perspectiva, la de ciudadanos responsables con el medio que nos rodea, la de una sociedad activa y con capacidad para intervenir positivamente en la conservación.

Las actuaciones empezaron el 22 de febrero en el Vivero Forestal de la FNYH “El Pendo”, en Escobedo, Camargo, justo al lado de la cueva prehistórica con famosas pinturas rupestres de El Pendo, que visitan siempre los grupos que se llevan al vivero colindante de la FNYH. Allí, bajo el lema de “Nuestros bosques. Producción Ecológica de Plantas Forestales Autóctonas” se realizaron labores de viverismo, reproducción por estaquillado, trasplante de plántulas y elaboración de sustratos. El objetivo es transmitir el papel clave de la vegetación autóctona en los ecosistemas cantábricos, conociendo el funcionamiento de una instalación dedicada a la producción ecológica de especies forestales autóctonas.

Cada mes se siguieron realizando acciones, tres en el entorno de la Bahía de Santander para eliminar especies invasoras y mejorar la vegetación en humedales interiores y costeros, en particular en las marismas de Alday, en Maliaño, Camargo, a través de la erradicación de especies alóctonas y la plantación de especies autóctonas. Los voluntarios no se limitaron a aprender que los plumeros, que con tanta alegría se plantaron en los jardines a partir de los años sesenta del pasado siglo XX, son de origen americano y ocasionan una invasión negativa para los ecosistemas al arrebatar territorio a la flora autóctona. Puestos manos a la obra arrancaron y metieron en sacos un total de 33 metros cúbicos de estas plantas.

En la Comarca Pasiega otros tres grupos de voluntarios trabajaron en abril, mayo y octubre en la Red de Fincas del Alto Pas–Miera. en la reducción de los procesos erosivos y el aumento de la complejidad de los ecosistemas de la Montaña, llevando a cabo labores de mantenimiento de plantaciones forestales para mejorar el crecimiento del arbolado, históricamente arrasado por la ganadería y por los años en los que se hizo carbón vegetal para las fundiciones de hierro de Cantabria en las que, en el siglo XVI, se fundieron los cañones de la Armada Invencible, consumiendo los gigantescos robles centenarios que poblaban los bosques cántabros.
El mayor número de voluntarios se congregó el 17 de mayo en la actividad convocada por la FNYH bajo el lema “Mejora de los encinares cantábricos: Peñas Negras”,  en Santa Cruz de Bezana. La primavera  animó a un total de 40 personas, que plantaron especies autóctonas como madroños, laureles y encinas.

En total fueron nueve jornadas, las celebradas en 2014. Permitieron a los voluntarios/as que participaron en ellas conocer distintos hábitats naturales de la región, como los humedales costeros, los humedales interiores y los ecosistemas forestales de municipios próximos a la capital provincial y de otros más rurales.

El programa de FNYH auspiciado por el plan de voluntariado del Gobierno de Cantabria, PROVOCA, ofrece estas actividades para la población joven y adulta, con el fin de fomentar la sensibilización ambiental y la toma de conciencia activa de los problemas de las áreas naturales degradadas, principalmente aquellas que ahora se están recuperando.

Fruto de Roble (Foto:B. Varillas)

Fruto de Roble (Foto:B. Varillas)

Recuperación de la cubierta vegetal en el Oeste Ibérico y en la Montaña Pasiega

26/11/2014 – El equipo del Vivero del Pendo de la Fundación Naturaleza y Hombre (FNYH) ha recogido esta temporada semilla para un total de 27.000 árboles y arbustos destinadas a repoblaciones en fincas acogidas al proyecto LIFE+Naturaleza (LIFE 12 NAT/ES/000595) “Club de Fincas del Oeste Ibérico” financiado por la Unión Europea, que ejecuta la FNYH en fincas cercanas a ambos lado de la frontera de España y Portugal, entre cuyas actuaciones está la mejora de la cubierta vegetal de los territorios que se asocien a esta iniciativa. A esta cantidad cabe añadir la semilla recogida para el “Life río Miera” (LIFE13 NAT/ES/000899) que la FNYH desarrolla en Cantabria, para el que se han recogido unas 83.900 plantas de distintas especies, además de la producción anual del vivero destinada a la venta.

Entre otras especies se ha recogido semilla de Arce campestre (Acer campestre), Aliso (Alnus glutinosa), abedul (Betula alba), espino albar (Crataegus monogyna), Fresno (Fraxinus angustifolia), nogal (Juglans regia), chopo negro (Populus nigra), chopo (Populus alba), peral silvestre (Pyrus borgeana), encina (Quercus ilex), melojo (Quercus pyrenaica), sauce blanco (Salix alba) y mimbrera (Salix fragilis).

Las semillas de casi todas las especies de árboles necesitan pasar un año o más en el vivero para germinar y desarrollarse como plantón. Por ese motivo, las estimaciones de demanda de semilla se efectúa con años de antelación a su plantación en el campo. En la mayoría de las especies arbóreas la fructificación se concentra en pocas semanas y los recolectores recogen la semilla en el plazo en el que están maduras pero el fruto aún no ha caído al suelo. Muchos árboles son “veceros”, es decir, dan un año y otro menos. La producción varía por factores climatológicos en el momento de la fructificación.

Todo esto implica planificar las repoblaciones forestales. Es posible que a un año de producción abundante (“año de semilla”) le sigan años en los que la semilla es escasa. En los años buenos los daños debidos a insectos afectan a menos semillas y es mayor la diversidad genética de padres masculinos que cuando se recolecta en un año malo, precedido por una polinización en la que ha intervenido sólo un pequeño número de árboles. Es importante recolectar las semillas de árboles “padres” sanos.

La flor es el órgano que da origen a las semillas, de las cuales nacen las nuevas plantas. El polen pasa de flor a flor por medio del viento, de los insectos o de ambas cosas a la vez. Cada especie está adaptada a uno u otro medio de polinización. Generalmente, las plantas polinizadas por insectos tienen flores atractivas, mientras que las polinizadas por el viento suelen tener flores no llamativas.

La época de diseminación de las semillas es característica de cada especie. Unas lo hacen inmediatamente después de la maduración, mientras que otras lo retrasan hasta la llegada de los fríos o las estaciones lluviosas. Las semillas se recolectan en el espacio de tiempo que media entre su maduración y diseminación. Este periodo varía con la especie, pues mientras algunos frutos permanecen cerrados en el árbol durante mucho tiempo (arces etc.) y otros se abren o caen inmediatamente después de la maduración (olmos, etc.). Algunos frutos son apetecidos por los pájaros, por lo hay que recogerlos pronto. El arrendajo es un ave que esconde en el suelo bellotas para comer. Se estima que cada arrendajo ‘siembra’ unas 5.000 bellotas al año. Muchas germinan porque se le olvida donde las esconde.

Las semillas de muchas plantas no germinan inmediatamente después de la maduración. Entran en estado de latencia, que puede durar desde unas semanas a varios años. Las semillas de algunas especies germinan a continuación de un intervalo de almacenamiento seco, o en la primavera siguiente. Las semillas de algunas especies no germinan aunque se les quite completamente la cubierta y se coloquen en condiciones favorables para la germinación. Este fenómeno es frecuente en semillas de árboles. Ello es debido a condiciones fisiológicas del embrión, necesitando este tipo de semillas un período de postmaduración. Muchas semillas necesitan para ello humedad y baja temperatura, lo que de manera natural ocurre en los inviernos de zonas de clima templado. Este proceso se reproduce de manera artificial mediante la estratificación, que consiste en colocar las semillas en arena húmeda, con frecuencia durante varios meses. La época de siembra de los plantones se hace antes de la época de lluvias.

El Vivero del Pendo de la Fundación Naturaleza y Hombre ha producido plantones utilizados para repoblar la Montaña Pasiega, el cinturón verde de la bahía de Santander y la reserva biológica de Campanarios de Azaba de la FNYH en Salamanca, así como numerosos otros enclaves. Las semillas se recolectan en las zonas donde luego serán plantados los arbolitos que nazcan de ellas. Desde su creación, en el vivero se han producido millones de plantas, algunas de ellas en peligro de extinción, entre árboles, arbustos, planta acuática, o helechos para diferentes campañas.

Prensa FNYH – varillas@fnyh.org – Tel. 630 438 093

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Fruto de Madroño (Foto: Manuela Rodriguez)

Fruto de Madroño (Foto: Manuela Rodriguez)