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Fotografía submarina. Autor: Jaontiveros. Creative Commons.

El domingo 2 de julio se celebrará en aguas de la isla de Mouro el II Open de fotografía subacuática organizado por la asociación Unidos x Océanos + Sanos y la escuela de buceo Mourosub, y en el que Fundación Naturaleza y Hombre colabora.

El objetivo de este concurso, en el que pueden inscribirse buceadores titulados, “no es la mera competición”, como señalan sus organizadores, “sino algo mucho más importante: promocionar la preservación de nuestros mares y océanos a través de imágenes. De esta forma podemos mostrar las maravillas de la vida sumergida, en especial a la gente que no tiene la suerte con la que nosotros como buceadores contamos, de vivirlo y sentirlo en directo”.

En una bahía como la de Santander el océano juega un importante papel ecológico, y por eso Fundación Naturaleza y Hombre ha querido estar presente en este concurso a través del proyecto LIFE “Anillo Verde de la Bahía de Santander: conectando la naturaleza y la ciudad”, que pretende recuperar un buen número de espacios degradados en torno a la bahía.

Tras la competición, las fotografías ganadoras pasarán a formar parte de una exposición en la Casa de la Naturaleza que la Fundación tiene en Camargo, frente al Centro Comercial Valle Real. Y las que hayan obtenido el primer puesto quedarán expuestas permanentemente.

Jesús San Sebastián Toca cuenta que “esta isla es muy conocida por los buceadores ya que posee unos impresionantes fondos marinos, con una orografía de gran belleza con cañones, grietas, pasadizos y cuevas de todo tipo en los que se puede ver una gran cantidad de vida marina”.

Los equipos estarán formados por un mínimo de dos buceadores. La competición se desarrollará en el perímetro de la Isla de Mouro y del Islote de la Corbera y el número de fotos a presentar será de 3 distribuidas entre las categorías Moluscos, Crustáceos y Peces.

El primer premio será un crucero de buceo al Mar Rojo cedido por la agencia de viajes BlueForce. El pase de fotografías y la entrega de premios se realizará el día después de la celebración del OPEN.

CARTEL-FOTOSUB-2017-WEB

INSCRIPCIONES:
Todos los equipos que deseen participar deberán preinscribirse a través del correo electrónico info@mourosub.com antes del 28 de junio de 2017.

BASES:
Descarga las bases aquí.

Después del éxito de los últimos talleres de Jardines Ecológicos, con un centenar de asistentes, la Fundación Naturaleza y Hombre vuelve a programarlos dentro del proyecto europeo LIFE “Anillo Verde de la Bahía de Santander: conectando la naturaleza y la ciudad”, para promover el valor estético y ambiental de las plantas autóctonas al tiempo que se combate la propagación de especies como el plumero, la chilca o la uña de gato, tan extendidas por nuestra región.

Este taller pretende formar y concienciar sobre la aparición de la flora invasora que, según sus responsables, “viene ligada habitualmente a su introducción a través de la jardinería”. Las plantas invasoras, finalmente, desplazan a las autóctonas, lo que daña la biodiversidad y homogeneiza el paisaje.

Entre esas especies se encuentra el extendido plumero, la chilca, la uña de gato (de llamativas flores rosas), la mimosa o el bambú japonés. Como alternativa, la Fundación Naturaleza y Hombre anima a plantar vegetación autóctona, que “también es muy atractiva y riquísima”, como señala Laura Dorado, coordinadora de Educación Ambiental de la Fundación, que ha elaborado para los asistentes una lista de alrededor de 70 especies que se pueden utilizar.

Jornada teórica del Taller de Jardines Ecológicos.

Primera jornada teórica del taller de Jardines Ecológicos impartida por Laura Dorado. Foto de Fundación Naturaleza y Hombre.

Laura Dorado defiende la jardinería ecológica porque, además de proteger nuestro ecosistema, cada vez más en peligro, y de que es barata, “es fácil preparar y mantener un jardín con plantas que crecen naturalmente en nuestro entorno”. “Lo primero que tenemos que hacer a la hora de diseñar nuestro jardín es ver qué especies hay a nuestro alrededor”. “Si plantamos plumero”, continúa, “vamos a contribuir a que el problema se extienda. Pero si plantamos castaños, olmos, encinas, madroños, boneteros, robles… lo que haremos será ayudar a diseminar esa vegetación propia de nuestros ecosistemas”.

En las jornadas se hablará también de hortifloricultura pues, como señalan desde la Fundación, “cualquier espacio verde que tengamos podemos aprovecharlo para sembrar vegetales que, además de proporcionarnos alimento, son muy estéticos, como el pimiento, al que le sale una flor preciosa”.

Con todo esto acabaremos creando “microreservas” con las que “además de disfrutar de especies vegetales, atraeremos a un montón de seres vivos muy atractivos como aves y mariposas y también a insectos polinizadores que, a su vez, ayudarán a propagar las semillas de nuestro jardín”.

El taller, gratuito y de tres horas de duración, tendrá una parte teórica y otra más práctica. En la clase teórica se darán pautas para diseñar tu propio jardín y se conocerán tanto las plantas autóctonas que podríamos usar como las invasoras que deberíamos evitar. Después, los monitores guiarán a los participantes en un paseo por los jardines del mismo barrio en que se habrá impartido la teoría para mostrarles en vivo todo lo aprendido.

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Talleres Jardines Ecológicos del Proyecto LIFE Anillo Verde de la Bahía de Santander

Talleres Jardines Ecológicos del Proyecto LIFE Anillo Verde de la Bahía de Santander

El taller se impartirá en municipios que forman parte del “Anillo Verde de la Bahía de Santander” y para inscribirse solo hay que rellenar un formulario que se puede encontrar en la web de la Fundación Naturaleza y Hombre (fnyh.org). En el taller, gratuito y abierto a cualquier persona interesada, tendrán preferencia los habitantes de los municipios participantes.

El programa, coordinado por Fundación Naturaleza y Hombre, forma parte del proyecto europeo LIFE “Anillo Verde de la Bahía de Santander: conectando la naturaleza y la ciudad”, que busca preservar y potenciar espacios verdes junto a zonas degradadas por la industrialización y la presión demográfica que, en un futuro, deriven en un corredor verde que preste todo tipo de servicios a la población, tanto ecológicos como de esparcimiento o productivos.

El proyecto LIFE “Anillo Verde de la Bahía de Santander” está coordinado por Fundación Naturaleza y Hombre con la colaboración de la empresa pública MARE, y cuenta con la cofinanciación de la Comisión Europea y la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria y el apoyo de Fundación Biodiversidad, dependiente del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.

Escucha aquí la entrevista que nos hicieron en Cantabria en la Onda sobre este taller.

Dónde se imparte:

  • La Concha (Villaescusa): Centro Multiusos – al lado de la Biblioteca. Jueves, 15 de junio. De 17 a 20 h.
  • Penagos: aula 3er piso del Ayuntamiento. Jueves, 22 de junio. De 17 a 20 h.
  • Revilla de Camargo: Huertas Municipios Sostenibles (Bº La Maza). Miércoles, 28 de junio. De 16:30 a 19:30 h.
  • Solares (Medio Cudeyo): Centro Cultural Ramón Pelayo. Jueves, 29 de junio. De 16:30 a 19:30 h.
  • Maoño (Santa Cruz de Bezana): Centro Social La Jaya (junto a la bolera). Jueves, 6 de julio. De 16:30 a 19:30 h.

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Firma del Acuerdo de Custodia con la presidente de la Junta Vecinal de Igollo de Camargo, Nieves Portilla, y el presidente de Fundación Naturaleza y Hombre, Carlos Sánchez.

El Anillo Verde de la Bahía de Santander, la red de reservas naturales locales que Fundación Naturaleza y Hombre gestiona en el entorno de la bahía y que poco a poco busca asemejarse al Anillo Verde de Vitoria, se fortalece ahora con la firma de dos nuevos acuerdos con las juntas vecinales de Igollo de Camargo y de Pámanes, por los que la Fundación se encargará de la gestión de los espacios de la Cueva del Juyo y el bosque de El Monterín (en Igollo), y de los Pozos de Valcaba (en Pámanes).

La gestión se llevará a cabo a través de dos acuerdos de “Custodia del Territorio”, por los que las juntas vecinales de Igollo y Pámanes, propietarias de los terrenos, confían su conservación a la Fundación Naturaleza y Hombre durante los próximos 25 años.

Durante ese tiempo, la Fundación se compromete a llevar a cabo actuaciones como la instalación de elementos divulgativos y señalización que favorezcan el conocimiento de los valores ambientales del paraje; la realización de actividades de educación ambiental dirigidas tanto a público general como a escolares; el estudio y monitorización de los espacios para conocer las necesidades de los mismos en cuanto a conservación; o el aumento de vegetación autóctona.

Acceso a la cueva del Juyo.

Acceso a la cueva del Juyo.

El entorno de la Cueva del Juyo, uno de los espacios que forman parte del acuerdo con la Junta Vecinal de Igollo de Camargo, es un paraje en el que predominan encinares entremezclados con roca caliza y eucaliptos. La cueva es uno de los principales aunque más desconocidos yacimientos paleolíticos de Cantabria y, por los restos que alberga, algunos arqueólogos y medios de comunicación, como el periódico The New York Times, llegaron a calificarla como el “lugar sagrado más antiguo” del mundo.

El Monterín, por su parte, que se encuentra delimitado al este por la cantera La Verde, es el mayor encinar cantábrico de Camargo, y tiene además una curiosa formación de rocas calizas en forma de canales, lo que se conoce como lapiaz.

La presidenta de la Junta Vecinal de Pámanes, Ana Isabel Ríos Barquín, y el presidente de Fundación Naturaleza y Hombre, Carlos Sánchez, firman el acuerdo para la gestión de los Pozos de Valcaba.

La presidenta de la Junta Vecinal de Pámanes, Ana Isabel Ríos Barquín, y el presidente de Fundación Naturaleza y Hombre, Carlos Sánchez, firman el acuerdo para la gestión de los Pozos de Valcaba. © FNYH

Los Pozos de Valcaba, por último, se sitúan al pie de la ladera sur de Peña Cabarga, en Pámanes, y son, a juicio de Carlos Sánchez, presidente de Fundación Naturaleza y Hombre, un paraje “formidable”, que recomienda visitar. El conjunto lo componen dos lagunas o pozos de origen minero que se formaron durante los trabajos de extracción de hierro que, desde la época romana hasta finales del siglo XX, se llevó a cabo en distintos puntos del macizo, como Cabárceno.

Ambas lagunas están rodeadas por diferentes ecosistemas muy típicos en Cantabria, como el encinar sobre roca caliza, el bosque mixto de frondosas o el bosque de ribera, que sirven de refugio a multitud de fauna, entre la que destaca el tejón, el jabalí, el corzo, la cigüeña blanca, rapaces como el alimoche y multitud de pequeñas aves.

Al cese de la explotación minera no le siguió, sin embargo, un proceso de restauración, por lo que la zona se vio también colonizada por especies vegetales invasoras como el plumero, la falsa acacia o el eucalipto. Trabajos previos de FNYH redujeron en gran medida esta ocupación del territorio, y ahora el acuerdo firmado con la Junta Vecinal de Pámanes prevé más trabajos para erradicarla o controlarla.

Una de las lagaunas de los Pozos de Valcaba

Una de las lagunas de los Pozos de Valcaba. © FNYH

El proyecto LIFE “Anillo Verde de la Bahía de Santander: conectando la naturaleza y la ciudad” integra espacios degradados pero de gran valor ecológico en torno a la bahía, tanto en los municipios limítrofes con la misma como en otros más alejados. Se encuentran, como explica el presidente de FNYH, en áreas “muy pobladas, con mucha presión, pero en las que han quedado restos de naturaleza” que merece la pena conservar.

Del Anillo Verde forman parte, por ejemplo, humedales como las Marismas de Alday o de Engoa, lagunas como el Pozón de la Yesera o de la Dolores, o encinares atlánticos como el de Peñas Negras (en Maoño), a los que se suman ahora los mencionados de la Cueva del Juyo, el encinar de El Monterín y los Pozos de Valcaba.

El proyecto LIFE “Anillo Verde de la Bahía de Santander” está coordinado por Fundación Naturaleza y Hombre con la colaboración de la empresa pública MARE, y cuenta con la cofinanciación de la Comisión Europea y la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria y el apoyo de Fundación Biodiversidad, dependiente del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.

Para saber más:
Anillo Verde de la Bahía de Santander
Información sobre los Pozos de Valcaba
Información sobre la Cueva del Juyo
Información sobre El Monterín

El Robledal de Pontones acogió a voluntarios por el 25 aniversario de la Red Natura 2000 / LIFE.

El 21 de mayo se celebró el 25 aniversario de dos instrumentos clave para el cuidado de la naturaleza en Europa: el programa LIFE y la Red Natura 2000 de espacios protegidos. Y para conmemorarlo, Fundación Naturaleza y Hombre organizó dos actividades de voluntariado con el principal objetivo de promover la creación de biodiversidad por parte de los ciudadanos, es decir, de animar a la realización de pequeñas acciones que enriquezcan la fauna y flora existente en un lugar.

Con ese fin, el Robledal de la parroquia de Pontones y los Pozos de Valcaba (en Pámanes) fueron el escenario, en un día muy soleado, donde los voluntarios aprendieron a plantar vegetación autóctona y a construir refugios para fauna.

El Robledal de la Parroquia de Pontones, en el municipio de Ribamontán al Monte, se encontraba deteriorado, con árboles viejos y enfermos. Hace poco, y para que siga siendo un buen hábitat para el espectacular ciervo volante, el escarabajo cuyos machos desarrollan mandíbulas en forma de cuernos, y para otras especies, FNYH alcanzó un acuerdo con la parroquia para llevar a cabo su recuperación. Entre las acciones llevadas a cabo, la Fundación plantó robles para rejuvenecer el bosque, levantó dos “pirámides” hechas con troncos que sirvieran de refugio para larvas y construyó un “hotel de insectos” de gran tamaño y con distintas cavidades que, el pasado domingo, los voluntarios que participaron en las actividades rellenaron con todo lo que distintas especies de insectos pueden necesitar.

Los hoteles de insectos son estructuras con distintos compartimentos que cobijan una variedad de especies beneficiosas para el medio ambiente, ya sea porque son polinizadoras, es decir, que contribuyen a propagar la vegetación, o porque ayudan a controlar plagas. Las “suites” de Pontones acogerán, así, a mariquitas, escarabajos, avispas, abejas, tijeretas…

Además, los participantes, entre los que se encontraban muchos niños que ya sabían lo que era un “hotel de insectos” por haber participado en actividades previas de la Fundación; así como el alcalde de Ribamontán al Monte, Joaquín Arco; y la presidenta de la Junta Vecinal de Pontones, Laura Ramírez, construyeron también cajas-nido para erizos y otras para aves que fueron posteriormente instaladas en los robles centenarios.

Los Pozos de Valcaba, en la ladera sur de Peña Cabarga, en Pámanes, fue, por otra parte, el lugar elegido para hacer una plantación de árboles autóctonos como robles, espinos o mostajos.

Estas actividades sirvieron para conmemorar los 25 años del nacimiento de lo que acabaría siendo la Red Natura 2000, que integra espacios protegidos por toda la Unión Europea, y del programa LIFE, que financia distintos proyectos para la conservación de la biodiversidad, el uso eficiente de los recursos o la mitigación del cambio climático.

Fundación Naturaleza y Hombre coordina tres de esos proyectos, dos en Cantabria y uno en la zona del Oeste Ibérico (Salamanca, Extremadura y Portugal). En Cantabria, los proyectos a los que nos referimos son el LIFE “Conservación de la biodiversidad en el río Miera” y el LIFE “Anillo Verde de la Bahía de Santander: conectando la naturaleza y la ciudad”, que tratan de promover los valores ambientales de cada una de esas áreas.

El programa LIFE se aprobó el 21 de mayo de 1992. Ese mismo día se aprobó también la Directiva Hábitats, que supuso el nacimiento de la Red Natura 2000 y que es, según el presidente de Fundación Naturaleza y Hombre, Carlos Sánchez, “el proyecto más importante jamás desarrollado en Europa para la conservación de la naturaleza”.

Cabecera del cartel para las actividades de voluntariado por los 25 años de LIFE

El 21 de mayo se celebra el día red Natura 2000, pero este año se hace de una manera excepcional, ya que se cumple el 25 aniversario de la puesta en marcha del programa europeo LIFE de conservación de la biodiversidad mediante la creación de la Directiva Hábitats y con el establecimiento de las áreas de conservación que fundamentaron el nacimiento de la red Natura 2000. Para conmemorarlo, la Fundación Naturaleza y Hombre ha organizado tres actividades de voluntariado, una por cada uno de los proyectos LIFE que actualmente coordina en territorio español, tanto en Cantabria como en el Oeste Ibérico.

En Cantabria, las actividades propuestas consisten en la plantación de vegetación autóctona en el paraje de los Pozos de Valcaba, en Pámanes (en el municipio de Liérganes), por donde también se realizará una ruta interpretativa, y en un taller de creación de refugios para fauna en el Robledal de la parroquia de Pontones (en Ribamontán al Monte).

En Salamanca, por su parte, se llevará a cabo el acondicionamiento de itinerarios y miradores en la reserva de Riscos del Águeda, en el municipio de La Encina.

Estas actividades sirven para conmemorar los 25 años de LIFE, el programa de la Unión Europea para la conservación de la biodiversidad, el uso eficiente de los recursos o la mitigación del cambio climático.

Fundación Naturaleza y Hombre coordina tres de esos proyectos, dos en Cantabria y uno en la zona del Oeste Ibérico (en Zamora, Salamanca, Extremadura y Portugal), y en ellos se enmarcan estas actividades. En Cantabria, los proyectos  a los que nos referimos son el LIFE “Anillo Verde de la Bahía de Santander: conectando la naturaleza y la ciudad” y el LIFE “Conservación de la biodiversidad en el río Miera”, que tratan de conservar y restaurar los valores ambientales de cada una de esas áreas.

El LIFE “Club de fincas por la conservación del Oeste Ibérico”, por su parte, lucha porque no se pierdan el paisaje, flora y fauna del monte mediterráneo y de la dehesa.

El programa LIFE se aprobó el 21 de mayo de 1992, y desde entonces ha servido para preservar la naturaleza en el continente europeo. Ese mismo día se aprobó también la creación de la Red Natura 2000, que agrupa áreas protegidas distribuidas por toda la Unión Europea, y que se conmemora al mismo tiempo.

Las actividades están dirigidas a público de todas las edades y son gratuitas, previa inscripción mediante el botón que te proporcionamos o llamando al 942 559 119.

Haz clic aquí para apuntarte

Cartel para las actividades de voluntariado por los 25 años de LIFE / Red Natura 2000.

Cartel para las actividades de voluntariado por los 25 años de LIFE / Red Natura 2000 organizadas por Fundación Naturaleza y Hombre. © FNYH

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INFORMACIÓN PRÁCTICA:
Gratis.
Para todos los públicos.
Llevar ropa y calzado cómodos.

PROGRAMA

En Cantabria:

Pozos de Valcaba.
Ruta interpretativa y plantación de vegetación autóctona.
LIFE “Anillo Verde de la Bahía de Santander: conectando la naturaleza y la ciudad”.
Lugar: Bº Tarriba (Pámanes – Liérganes).
Hora: 16 a 19 h.

Robledal de la parroquia de Pontones.
Taller de creación de refugios para fauna.
LIFE “Conservación de la biodiversidad en el río Miera”.
Lugar: Robledal de la parroquia de Pontones (Ribamontán al Monte).
Hora: 10 a 13:30 h.

En Salamanca:

Riscos del Águeda.
Acondicionamiento de itinerarios y miradores.
LIFE “Club de fincas por la conservación del Oeste Ibérico”.
Lugar: Parque Félix Rodríguez de la Fuente – La Encina.
Hora: 10 a 13 h.

PARA SABER MÁS:
Haz clic aquí para inscribirte
Información sobre la  Semana Life Miera (del 7 al 10 de junio)
Web del 25 aniversario de LIFE y Red Natura 2000
Información sobre el programa LIFE en el Ministerio de Medio Ambiente
Información sobre la Red Natura 2000 en el Ministerio de Medio Ambiente

La presidenta de la Junta Vecinal de Pámanes, Ana Isabel Ríos Barquín, y el presidente de Fundación Naturaleza y Hombre, Carlos Sánchez, firman el acuerdo para la gestión de los Pozos de Valcaba.

Fundación Naturaleza y Hombre se encargará a partir de ahora de la conservación medioambiental de los Pozos de Valcaba, mediante un acuerdo de custodia del territorio adoptado con la Junta Vecinal de Pámanes, perteneciente al municipio de Liérganes. El paraje se suma así al resto de reservas que forman parte del proyecto europeo LIFE “Anillo Verde de la Bahía de Santander: conectando la naturaleza y la ciudad”, que trabaja en recuperar áreas degradadas pero de gran valor ecológico en torno a la bahía.

La Junta Vecinal, propietaria de los terrenos, cede la gestión a través de un acuerdo de “Custodia del Territorio”, cuya principal característica es la voluntad de ambas partes (propietario y gestor) de llevar a cabo actuaciones de conservación de la naturaleza. Este, en concreto, prevé una serie de acciones durante los próximos 25 años. Fundación Naturaleza y Hombre ya había llevado a cabo labores de restauración en la zona, como la eliminación de plantas invasoras tales como el plumero y la falsa acacia o la instalación de cajas nido, y ahora el convenio garantiza la continuidad de las mismas.

Los Pozos de Valcaba se sitúan al pie de la ladera sur de Peña Cabarga y son, a juicio de Carlos Sánchez, presidente de Fundación Naturaleza y Hombre, un paraje “formidable”, que recomienda visitar. Su acceso se encuentra en el Barrio Tarriba de la localidad de Pámanes (Liérganes) y el conjunto lo componen dos lagunas o pozos de origen minero que se formaron durante los trabajos de extracción de hierro que, desde la época romana hasta finales del siglo XX, se llevó a cabo en distintos puntos del macizo, como Cabárceno.

Ambas lagunas están rodeadas por diferentes ecosistemas muy típicos en Cantabria, como el encinar sobre roca caliza, el bosque mixto de frondosas o el bosque de ribera, que sirven de refugio a multitud de fauna, entre la que destaca el tejón, el jabalí, el corzo, la cigüeña blanca, rapaces como el alimoche y multitud de pequeñas aves.

Una de las lagaunas de los Pozos de Valcaba

Una de las lagunas de los Pozos de Valcaba. © FNYH

Al cese de la explotación minera no le siguió, sin embargo, un proceso de restauración, por lo que la zona se vio también colonizada por especies vegetales invasoras como el plumero, la falsa acacia o el eucalipto. Trabajos previos de FNYH han reducido en gran medida esta ocupación del territorio, y ahora el acuerdo firmado con la Junta Vecinal de Pámanes prevé más trabajos para erradicarla o controlarla.

Las demás actuaciones previstas son la instalación de elementos divulgativos y señalización que favorezcan el conocimiento de los valores ambientales del paraje; realización de actividades de educación ambiental dirigidas tanto a público general como a escolares; estudio y monitorización de la reserva natural local para conocer las necesidades de la misma en cuanto a conservación; creación de áreas para nidificación y descanso de aves acuáticas; o aumento de la superficie de vegetación autóctona.

Voluntariado por el 25 aniversario de la conservación en Europa

El próximo domingo, 21 de mayo, y coincidiendo con la celebración del 25 aniversario del programa europeo LIFE de conservación de la biodiversidad y de la creación de la Red Natura 2000 de espacios protegidos, se llevará a cabo una actividad de voluntariado ambiental en el paraje, de 16 a 19 h., consistente en la realización de una ruta interpretativa y en la plantación de vegetación autóctona como robles, espinos y mostajos. La actividad está dirigida a todos los públicos y es gratuita, previa inscripción en el formulario que se encontrará en la web de la Fundación (fnyh.org) o llamando al teléfono 942 559 119.

El proyecto LIFE “Anillo Verde de la Bahía de Santander”, al que se suma esta reserva, está coordinado por Fundación Naturaleza y Hombre con la colaboración de la empresa pública MARE, y cuenta con la cofinanciación de la Comisión Europea y la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria y el apoyo de Fundación Biodiversidad, dependiente del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.

PARA SABER MÁS:
Información sobre los Pozos de Valcaba en la web de Fundación Naturaleza y Hombre
Actividades de voluntariado por el 25 aniversario del programa LIFE / Red Natura 2000

La flor amarilla de la Ludwigia peploides u onagraria.

Fundación Naturaleza y Hombre ha comenzado los trabajos de vaciado de la laguna dulce de las Marismas de Alday mediante el bombeo del agua para poder retirar la población de onagraria o flor de la laguna (Ludwigia peploides), una planta acuática invasora de origen tropical que pone en peligro el ecosistema de la marisma.

La onagraria fue detectada por la Fundación Naturaleza y Hombre (FNYH) en 2015 en la Marisma de Alday, en el municipio de Camargo. Dada la rápida propagación de esta planta que crece fácilmente sobre estolones y desarrolla hojas tanto en superficie como sumergida, pronto colonizó gran parte de la lámina de agua. Al ser la primera y única población de esta invasora los trabajadores de FNYH llevaron a cabo una serie de acciones rápidas para intentar erradicarla. Ahora, como continuación de los trabajos de control, se está vaciando de nuevo la parte de agua dulce de la marisma para poder después eliminar manualmente la planta, que enraíza en el fondo.

Trabajos de desagüe de la Laguna Dulce de la Marisma de Alday para combatir la Ludwigia Peploides

Trabajos de desagüe de la Laguna Dulce de la Marisma de Alday para combatir la Ludwigia Peploides

El agua, vaciada mediante una bomba, pasa primero a través de unos filtros para impedir que parte de la planta o de las semillas salgan de la marisma. Una vez vacía, se arrancan las plantas, que en este momento aún no han florecido. Después se amontonan y cubren con una lona opaca negra que no deja pasar la luz solar y que eleva la temperatura por encima de la de confort de la onagraria, con lo que esta finalmente muere. Estos trabajos han conseguido que la única población de esta invasora en Cantabria se encuentre limitada a la Marisma de Alday.

El problema de las plantas invasoras

La Ludwigia peploides u onagraria (no confundir con la popular onagra, de la misma familia y muy utilizada para aliviar heridas y problemas de la piel, así como el asma y los dolores menstruales) es una especie tropical procedente de América, de flores amarillas, que tapiza la superficie de las lagunas, desplazando a la vegetación autóctona e impidiendo el paso de los rayos de sol, comprometiendo así la biodiversidad y el alimento de numerosas aves tanto residentes como en su ruta migratoria.

Otras especies invasoras muy extendidas en Cantabria son el plumero, la chilca, la uña de gato, la mimosa o el bambú japonés y, según la Fundación Naturaleza y Hombre, “son las principales causantes de la pérdida de biodiversidad”.

Un trabajador de FNYH limpia los filtros por los que pasa el agua desaguada.

Un trabajador de FNYH limpia los filtros por los que pasa el agua desaguada.

La biodiversidad en torno a la bahía

Esta serie de trabajos se enmarca dentro del ámbito de actuación del proyecto LIFE “Anillo Verde de la Bahía de Santander: conectando la naturaleza y la ciudad” por el que, a lo largo de cuatro años hasta 2019, se trabajará en la creación de una red de espacios naturales locales de pequeña extensión alrededor de la bahía de Santander, en un intento de recuperar los valores medioambientales de áreas degradadas en distintos municipios en torno a la bahía.

Este proyecto, de tres millones de euros de presupuesto total, y coordinado por Fundación Naturaleza y Hombre con la colaboración de la empresa pública MARE, está cofinanciado por la Comisión Europea y la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria y cuenta además con el apoyo de Fundación Biodiversidad, dependiente del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. La gestión de la reserva Marismas de Alday, en concreto, se realiza a través del convenio firmado entre FNYH y el Ayuntamiento de Camargo.

Para saber más:

Noticias sobre Ludwigia Peploides en la web de Fundación Naturaleza y Hombre

Web del Anillo Verde de la Bahía de Santander

Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras (flora) del Ministerio de Medio Ambiente (MAPAMA)

Rafa Marquina inicia la presentación en la Asociación Cultural la Alborada, Igollo de Camargo.

En Igollo de Camargo se halla una de las reservas naturales que el proyecto LIFE Anillo Verde de la Bahía de Santander gestiona fruto de un acuerdo entre el Ayuntamiento de Camargo, la Junta Vecinal de Igollo y la Fundación Naturaleza y Hombre. Allí ha tenido lugar esta charla que pretende dar a conocer los valores ambientales y culturales del entorno entre los vecinos de la bahía de Santander donde se desarrolla el proyecto.

Rafa Marquina, técnico del citado proyecto, nos llevó con su presentación por el paraje natural donde predominan encinares entremezclados con roca caliza y eucaliptos. Es donde está enclavada la cueva del Juyo, uno de los principales yacimientos paleolíticos de Cantabria aunque de los más desconocidos. Por los restos que alberga, algunos arqueólogos y medios de comunicación, como el periódico The New York Times, han llegado a calificarla como el lugar sagrado más antiguo del mundo.

A través de la fauna representadas en las paredes del Juyo y en los hallazgos arqueológicos de su interior se reconstruyen las condiciones ambientales que reinaban hace 16.000 años, época prehistórica desde la que se ha documentado la presencia humana en la cavidad.

Aunque la cavidad comenzó a formarse tal y como la vemos hoy en día hace 1.5 millones de años. Es entonces cuando nos situamos en el último periodo glacial o última edad de hielo, el periodo más o menos reciente en la historia de la Tierra. Cuando los glaciares se habían extendido ampliamente por la superficie terrestre y avanzaban hacia el sur.

Acceso a la cueva del Juyo

Acceso a la cueva del Juyo

La cavidad se va colmatando con el paso del tiempo gracias a la erosión en superficie. Así se origina la sedimentación en el interior de la cavidad hasta llegar a la época en que la cueva fue frecuentada por el hombre. Los isótopos, restos de semillas y polen fosilizados atestiguan que el entorno en el que se desenvolvían era un paisaje de praderías con zonas inaccesibles y de pequeños bosquetes aislados.

También los restos de fauna hallados describen cómo era el paisaje entonces. Los abundantes restos de ciervos hallados atestiguan la existencia de un ambiente forestal, donde estos animales suelen refugiarse, con clima templado y cierta humedad en el ambiente. Los corzos y jabalíes también cohabitaban en ese paisaje abierto con mayor proporción de cérvidos y más escasez de los dos segundos.

Los restos fósiles de equinos que fueron hallados indican que también existían estepas donde es habitual la presencia de caballos. El uro, bóvido muy similar a un toro, también formaba parte de este paisaje ya que este animal ancestral habitó en Europa, Asia y el norte de África como atestiguan las pinturas rupestres.

Documentos históricos sobre la cueva y su extraordinario valor prehistórico.

Documentos históricos sobre la cueva y su extraordinario valor prehistórico.

El clima templado era esencial para la pervivencia de dicha fauna. Lo que no ocurría con el bisonte europeo que prefería las temperaturas más frías. Pero todo ellos coincidían en preferir un hábitat de espacios abiertos.

La cabra montés llegó hasta los roquedos más inaccesibles del área debido al crecimiento de los glaciares que empujaron a esta especie hacia altitudes más bajas y próximas a la costa y casi al nivel del mar.

Las pinturas rupestres muestran que además del hombre coexistían otros carnívoros como el león de las cavernas, que se extinguió hace 12.000 años, el leopardo y la hiena de las cavernas.

Hace 14.000 años ocurrió un gran cambio ambiental en el que los bosques ganaron el terreno a las praderas. Es también cuando surgieron nuevos predadores como el lobo, el zorro y el turón. Asimismo se incorporó a la fauna del lugar el oso cavernario como demuestran las marcas de su paso en las paredes de El Juyo e incluso zonas de osera donde se refugiaban en los momentos más fríos. No fue hasta el gran cambio en las condiciones ambientales y moderó las temperatuas cuando dejó su lugar al oso pardo.

Paisaje por donde anduvieron leones, caballos y uros prehistóricos.

Paisaje por donde anduvieron leones, caballos y uros prehistóricos.

Respecto a los hallazgos vegetales confirman la presencia predominante de pinos en los bosques mezclados con robles y fresnos dispersos, gran presencia de plantas herbáceas, brezos y helechos.

Así era Igollo de Camargo durante el Paleolítico Superior, un pueblo orgulloso de la cavidad que sigue siendo un secreto bien guardado entre los vecinos, pues solo los más mayores recuerdan el haber entrado a la cueva durante sus correrías al aire libre.

El Proyecto “LIFE+ Naturaleza y Biodiversidad Anillo Verde de la Bahía de Santander: conectando la naturaleza y la ciudad”, del que Fundación Naturaleza y Hombre es beneficiario coordinador, trabajará hasta 2019 en la recuperación de los espacios naturales de la Bahía de Santander.

Este programa, en el que también participa la empresa pública MARE (Medio Ambiente, Agua, Residuos y Energía de Cantabria), como beneficiario asociado, y la Consejería de Universidad e Investigación, Medio Ambiente y Política Social del Gobierno de Cantabria como cofinanciadora, creará una infraestructura verde y azul (GI&BI) que mejorará el estado de conservación de los espacios naturales y la calidad de vida de la población.

Grupo Autogomas y Fundación Naturaleza y Hombre han presentado hoy la flota de vehículos eléctricos que el grupo automovilístico de Cantabria ha puesto a disposición de FNYH para llevar a cabo tareas de conservación medioambiental en la red de reservas naturales del proyecto LIFE “Anillo Verde de la Bahía de Santander: conectando la naturaleza y la ciudad”.

La flota, que representa la última tecnología en vehículos eléctricos, contribuirá a hacer biodiversidad en el entorno de reservas naturales en restauración sobre las que trabaja el proyecto, y se compone por un coche y una furgoneta cedidos por la marca Citroën, así como por otra furgoneta Nissan, obtenida en condiciones ventajosas junto con otros dos vehículos convencionales de la misma marca.

D.Jose Manuel Mora y D.Carlos Sanchez estableciendo acuerdo colaboración.

D.Jose Manuel Mora y D.Carlos Sanchez estableciendo acuerdo colaboración.

D. José Manuel Mora, director gerente de Nissan AG Parayas en representación del Grupo Autogomas, recalcó que su empresa está “muy comprometida con la conservación medioambiental y con el uso de tecnologías eficientes”. El presidente de Fundación Naturaleza y Hombre, D. Carlos Sánchez, explicó por su parte que la donación de estos vehículos “nos va a ayudar a generar menos emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, causante del incremento de temperatura de 0,1 ºC por decenio, en nuestro trabajo de conservación de la naturaleza y a permitirnos con ello ser un ejemplo mejor de lucha contra el cambio climático”.

La Fundación Naturaleza y Hombre adquiere mediante esta colaboración un compromiso más estrecho no solo con la sociedad sino con el entorno al poner en circulación estos vehículos amigos del medioambiente. Son una realidad tecnológica dentro de la industria automovilística que beneficia directamente a la restauración de la biodiversidad pues evita los niveles record de dióxido de carbono que se están registrando constantemente en la atmósfera, la principal causa del cambio climático.

La popularización de la movilidad sostenible mediante el uso de vehículos eléctricos nos hará acercarnos al horizonte de los objetivos de desarrollo sostenible del milenio, acordados por los estados miembros de Naciones Unidas, que propugna que un 20% de los automóviles serán eléctricos para el año 2020.

Vehículo eléctrico Bahia Santander_LIFE Anillo Verde: conectando la naturaleza y la ciudad.

Vehículo eléctrico Bahia Santander_LIFE Anillo Verde: conectando la naturaleza y la ciudad.

El proyecto LIFE “Anillo Verde de la Bahía de Santander: conectando la naturaleza y la ciudad” recupera áreas degradadas de gran valor ecológico en torno a la bahía, tanto en los municipios limítrofes con la misma como en otros más alejados. Se trata, por ejemplo, de marismas como la de Alday o la de Engoa, de pequeños montes de encinares atlánticos, de humedales de interior como el Pozón de la Yesera o de zonas de dunas como el Monte de Somo.

Pretendemos ser un ejemplo de sostenibilidad y que cada ciudadano la asuma desde su ámbito con su entorno. Ya que el uso de los vehículos eléctricos es una magnífica manera de mostrar a la sociedad cómo la naturaleza y la ciudad se pueden conectar tal y como promueve el citado proyecto, siendo las ciudades y la salud de sus habitantes los grandes beneficiarios de su circulación.

Vehículo eléctrico en proyecto LIFE Anillo Verde de la Bahía de Santander: conectando la naturaleza y la ciudad.

Vehículo eléctrico en proyecto LIFE Anillo Verde de la Bahía de Santander: conectando la naturaleza y la ciudad.

El área de acción del proyecto, recordó Carlos Sánchez, aglutina a la mayor parte de la población de Cantabria, “casi 300.000 personas”, entre los habitantes de la capital y de su área periférica, y solo el compromiso de reducir la emisión de dióxido de carbono ayudará a frenar el cambio climático que ya está siendo responsable de la desaparición de ecosistemas. Ese compromiso, recalcó, es una “labor de todos: tanto de la Administración como de los ciudadanos y las empresas”, lo que le llevó a agradecer el compromiso por el cuidado del medioambiente que, con la colaboración de Grupo Autogomas, se establece mediante este acuerdo.

“A partir de ahora será fácil vernos trabajar y difundir nuestro compromiso ambiental con esta flota de emisiones cero en tareas de erradicación de plantas invasoras como la chilca y el plumero, o en trabajos de mantenimiento de las reservas naturales”. Estos vehículos amigos del medioambiente, además, refuerzan el esfuerzo de la Fundación por avanzar “hacia las cero emisiones en nuestra actividad, lo que nos ha llevado a ir poco a poco desarrollando soluciones de autoconsumo que se iniciaron con el uso eficiente de la energía solar para nuestras instalaciones”.

Haciendo biodiversidad con vehículo eléctrico en proyecto LIFE Anillo Verde de la Bahía de Santander: conectando la naturaleza y la ciudad.

Haciendo biodiversidad con vehículo eléctrico en proyecto LIFE Anillo Verde de la Bahía de Santander: conectando la naturaleza y la ciudad.

El proyecto LIFE “Anillo Verde”, coordinado por la Fundación Naturaleza y Hombre, cuenta con la colaboración de la empresa pública del Gobierno de Cantabria MARE (Medio Ambiente, Agua, Residuos y Energía); el apoyo de la Fundación Biodiversidad, del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA); y está cofinanciado por la Consejería de Universidades e Investigación, Medio Ambiente y Política Social del Gobierno de Cantabria.

El coordinador del proyecto LIFE Anillo Verde, el Presidente de Fundacion Naturaleza y Hombre y la Directora del CEARC

Hoy han tenido lugar las charlas del seminario “Anillo Verde de la Bahía de Santander: conectando la naturaleza y la ciudad”, organizadas por la Fundación Naturaleza y Hombre, en las que destacados ponentes del ámbito de las infraestructuras verdes hablaron sobre sus experiencias profesionales de recuperación de hábitats en entornos urbanos. El encuentro tuvo lugar en la Finca de Riosequillo, en Villaescusa, Cantabria.

Estas ponencias forman parte del proyecto LIFE+ “Anillo Verde de la Bahía de Santander: conectando la naturaleza y la ciudad”, que trabaja en recuperar áreas degradadas pero de gran valor ecológico en torno a la bahía de Santander, tanto en los municipios limítrofes con la misma como en otros más alejados. Con ellas, se puso en común el conocimiento de expertos en este ámbito así como las experiencias similares que ya se están llevando a cabo en otros lugares, como la ciudad de Vitoria o la localidad cántabra de Campoo de Yuso.

Víctor Colino, de la Universidad de Salamanca, explicó qué es una infraestructura verde e hizo un repaso por las distintas concepciones sobre la conservación de la Naturaleza que se han ido dando a lo largo de la historia. Así, señaló que mientras en la época del Romanticismo se protegían los paisajes porque eran “muy bonitos”, esto fue evolucionando, de modo que en la actualidad se entiende el valor de preservar la biodiversidad. Para ello, además, destacó la importancia no solo de recuperar áreas aisladas sino de conectarlas entre sí, por medio de corredores verdes, como medio imprescindible de favorecer los esfuerzos de conservación.

El representante de la Consejería de Medio Ambiente, Ángel de Diego, expuso los esfuerzos que, desde el POL (Plan de Ordenación del Litoral) hasta la declaración del Plan Especial de la Bahía de 2014, se han venido haciendo para ayudar en la preservación de los espacios naturales en torno a la bahía de Santander. Defendió el POL como una iniciativa “valiente”, que no se limitaba a respetar un determinado número de metros desde el litoral, sino que tenía en cuenta que había piezas dignas de valorarse (ya fueran mieses, montes comunales o encinares), e incluso otras ligadas a usos industriales, mineros (una tan humilde como la caseta de un guardavías) o sanitarios (como las edificaciones de la Isla de Pedrosa).

Ángel de Diego, consejería de Medio ambiente de Cantabría

Ángel de Diego, Consejería de Medio Ambiente de Cantabria

Recordó lo difícil que fue acotar el tremendo desarrollo inmobiliario previo a la crisis económica y puso como ejemplo las presiones que hubieron de soportar por no permitir la construcción en las laderas de Peña Cabarga.

Además, se alegró de la existencia de otros esfuerzos previos, como el Plan de Movilidad Ciclista, a partir del cual se puede seguir luchando porque en un futuro “se pueda ir en bici bordeando toda la bahía”.

La intervención de Luis Orive (del Centro de Estudios Ambientales de Vitoria-Gasteiz) era una de las más esperadas, pues había mucho interés entre los asistentes por saber cómo, bajo su dirección, se había ido creando el Anillo Verde de Vitoria, ya muy desarrollado y que le ha valido a la ciudad el reconocimiento como Capital Verde Europea.

En ese sentido, se mostró dispuesto a “ayudar para que no cometáis los mismos errores que nosotros, que han sido muchos” e insistió en lo importante que fue para ellos la voluntad política favorable a que el proyecto se llevara a cabo, a pesar de que también se encontraron con dificultades.

En cuanto a los elementos naturales que constituyen la base del Anillo Verde de Vitoria destacó dos: los montes del sur desde los que fluyen aguas hasta el río principal en el norte, y la existencia de humedales y pequeños bosques que se podían regenerar.

También otorgó mucha importancia a la educación ambiental y a la creación de una cultura favorable a las intervenciones de conservación y, al respecto, subrayó que el 70% del presupuesto del Centro de Estudios Ambientales de Vitoria, que dirige, se dedica a estos fines. Y en cuanto a los reparos por cuestiones económicas, contó cómo primero fue más difícil sortearlos, mientras que ahora es más fácil, porque lo verde “llena los hoteles” y tiene otros beneficios para el comerciante y los negocios inmobiliarios.

Luis A. Orive (Centro de Estudios Ambientales de Vitoria-Gasteiz)

Luis A. Orive, Centro de Estudios Ambientales de Vitoria-Gasteiz

Sobre las últimas actuaciones en el Anillo Verde, que no se da por concluido, destacó la plantación de 250.000 árboles y la creación de un bosque de ribera en una gran avenida, que los ciudadanos y los comerciantes acogieron bien, pese a que así habría menos plazas de aparcamiento.

Miguel Toca y Miguel Arsenio Sánchez Pérez técnicos del Ayuntamiento de Campoo de Yuso, contaron la experiencia con actuaciones como la creación de madrigueras para armiños, la restauración de charcas que sirven tanto a la fauna salvaje como a la ganadería, la instalación de cajas nido, la recuperación de tejos… y destacaron la importancia de explicar a los vecinos los beneficios de estas pequeñas acciones para proteger el paisaje. Así consideran que crear una red de microbosques en terrenos abandonados por ejemplo es contribuir a las infraestructuras verdes.

El siguiente grupo de ponencias se centró en la conectividad ecológica como forma de crear territorio. Así la intervención de Paula Gil del Museo de Ciencias Naturales (CSIC) se centró en la conectividad ecológica como herramienta esencial para crear una red ecológica planificada y gestionada con la finalidad de frenar la pérdida de biodiversidad. Con ello se aseguran los beneficios que la naturaleza aporta a nuestra salud.

El coordinador del proyecto LIFE Anillo Verde con Paula Gil, Museo de Ciencias Naturales

El coordinador del proyecto LIFE Anillo Verde con Paula Gil, Museo de Ciencias Naturales CSIC

Tras un descanso para comer la tarde continuó con el interesante enfoque que Jesús Varas de la Consejería de Medio Rural, Pesca y Alimentación del Gobierno de Cantabria, aportó sobre el paradigma de los espacios protegidos y como contribuyen a la conservación. La protección de espacios naturales aislados está obsoleta, sobre todo en entornos donde la actividad antrópica es alta. Su eficacia se basa en estar incluidos en un contexto más amplio de ordenación del uso del suelo y de los recursos naturales. Es mejor enfocar la conservación como una herramienta esencial de ordenación del territorio.

También se mostró partidario de mantener la protección de espacios naturales a nivel local, ya que así se convierten en estrellas de protección y adquieren más fuerza para convencer a la ciudadanía. Las personas son las que han de creer en los espacios naturales y en su protección.

Las especies invasoras tuvieron un espacio gracias a la charla de Jacobo Fernández Rojo  de IMATUR que presentó el Plan de Acción contra el Plumero en Cantabria. En su experta opinión es una planta invasora que no logrará ser erradicada íntegramente del territorio cántabro. El plan intenta reducir su área de expansión basándose en la gestión de especies invasoras que se viene realizando a nivel europeo en la que se incide consecutivamente en prevenir, contener y por último erradicar.

La visión de la naturaleza como generador de riqueza y bienestar cerró los bloques de ponencias contando con la visión de Lorena Peña y Beatriz Fernández de la Cátedra UNESCO sobre Desarrollo Sostenible y Educación Ambiental de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) que ven en la resiliencia del territorio la fuerza natural paras resistir a las especies invasoras.  Sus análisis basados en un moderno marco conceptual y metodológico del Programa Científico Internacional de Naciones Unidas denominado Evaluación de los Ecosistemas del Milenio han visto que informar sobre las consecuencias de los cambios que estamos provocando en los ecosistemas en una pieza clave para poner en valor ante la ciudadanía nuestro patrimonio natural, siendo la Educación Ambiental junto a la divulgación unas de las más potentes herramientas para sensibilizar ante la degradación del 60% de los servicios de los ecosistemas a los que nos enfrentamos en la actualidad.

El seminario concluyó con la presentación de Carlos Sáinz de la empresa Bahía de Santander, Ecoturismo y Educación Ambiental que destacó la sensibilización desde el ámbito ecoturístico y de la Educación Ambiental ante la biodiversidad y su protección como forma de provocar la sostenibilidad ambiental. Porque disfrutamos de los servicios que nos facilita la naturaleza pero con el compromiso de hacerlo con responsabilidad. A través de las actividades ecoturísticas que desarrolla su empresa interpretan los espacios en red Natura 2000 y los espacios protegidos en Cantabria transformando el lenguaje y los conceptos científicos para que lleguen a la ciudadanía y sea comprendida su importante función para el ser humano.