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Rafa Marquina inicia la presentación en la Asociación Cultural la Alborada, Igollo de Camargo.

En Igollo de Camargo se halla una de las reservas naturales que el proyecto LIFE Anillo Verde de la Bahía de Santander gestiona fruto de un acuerdo entre el Ayuntamiento de Camargo, la Junta Vecinal de Igollo y la Fundación Naturaleza y Hombre. Allí ha tenido lugar esta charla que pretende dar a conocer los valores ambientales y culturales del entorno entre los vecinos de la bahía de Santander donde se desarrolla el proyecto.

Rafa Marquina, técnico del citado proyecto, nos llevó con su presentación por el paraje natural donde predominan encinares entremezclados con roca caliza y eucaliptos. Es donde está enclavada la cueva del Juyo, uno de los principales yacimientos paleolíticos de Cantabria aunque de los más desconocidos. Por los restos que alberga, algunos arqueólogos y medios de comunicación, como el periódico The New York Times, han llegado a calificarla como el lugar sagrado más antiguo del mundo.

A través de la fauna representadas en las paredes del Juyo y en los hallazgos arqueológicos de su interior se reconstruyen las condiciones ambientales que reinaban hace 16.000 años, época prehistórica desde la que se ha documentado la presencia humana en la cavidad.

Aunque la cavidad comenzó a formarse tal y como la vemos hoy en día hace 1.5 millones de años. Es entonces cuando nos situamos en el último periodo glacial o última edad de hielo, el periodo más o menos reciente en la historia de la Tierra. Cuando los glaciares se habían extendido ampliamente por la superficie terrestre y avanzaban hacia el sur.

Acceso a la cueva del Juyo

Acceso a la cueva del Juyo

La cavidad se va colmatando con el paso del tiempo gracias a la erosión en superficie. Así se origina la sedimentación en el interior de la cavidad hasta llegar a la época en que la cueva fue frecuentada por el hombre. Los isótopos, restos de semillas y polen fosilizados atestiguan que el entorno en el que se desenvolvían era un paisaje de praderías con zonas inaccesibles y de pequeños bosquetes aislados.

También los restos de fauna hallados describen cómo era el paisaje entonces. Los abundantes restos de ciervos hallados atestiguan la existencia de un ambiente forestal, donde estos animales suelen refugiarse, con clima templado y cierta humedad en el ambiente. Los corzos y jabalíes también cohabitaban en ese paisaje abierto con mayor proporción de cérvidos y más escasez de los dos segundos.

Los restos fósiles de equinos que fueron hallados indican que también existían estepas donde es habitual la presencia de caballos. El uro, bóvido muy similar a un toro, también formaba parte de este paisaje ya que este animal ancestral habitó en Europa, Asia y el norte de África como atestiguan las pinturas rupestres.

Documentos históricos sobre la cueva y su extraordinario valor prehistórico.

Documentos históricos sobre la cueva y su extraordinario valor prehistórico.

El clima templado era esencial para la pervivencia de dicha fauna. Lo que no ocurría con el bisonte europeo que prefería las temperaturas más frías. Pero todo ellos coincidían en preferir un hábitat de espacios abiertos.

La cabra montés llegó hasta los roquedos más inaccesibles del área debido al crecimiento de los glaciares que empujaron a esta especie hacia altitudes más bajas y próximas a la costa y casi al nivel del mar.

Las pinturas rupestres muestran que además del hombre coexistían otros carnívoros como el león de las cavernas, que se extinguió hace 12.000 años, el leopardo y la hiena de las cavernas.

Hace 14.000 años ocurrió un gran cambio ambiental en el que los bosques ganaron el terreno a las praderas. Es también cuando surgieron nuevos predadores como el lobo, el zorro y el turón. Asimismo se incorporó a la fauna del lugar el oso cavernario como demuestran las marcas de su paso en las paredes de El Juyo e incluso zonas de osera donde se refugiaban en los momentos más fríos. No fue hasta el gran cambio en las condiciones ambientales y moderó las temperatuas cuando dejó su lugar al oso pardo.

Paisaje por donde anduvieron leones, caballos y uros prehistóricos.

Paisaje por donde anduvieron leones, caballos y uros prehistóricos.

Respecto a los hallazgos vegetales confirman la presencia predominante de pinos en los bosques mezclados con robles y fresnos dispersos, gran presencia de plantas herbáceas, brezos y helechos.

Así era Igollo de Camargo durante el Paleolítico Superior, un pueblo orgulloso de la cavidad que sigue siendo un secreto bien guardado entre los vecinos, pues solo los más mayores recuerdan el haber entrado a la cueva durante sus correrías al aire libre.

El Proyecto “LIFE+ Naturaleza y Biodiversidad Anillo Verde de la Bahía de Santander: conectando la naturaleza y la ciudad”, del que Fundación Naturaleza y Hombre es beneficiario coordinador, trabajará hasta 2019 en la recuperación de los espacios naturales de la Bahía de Santander.

Este programa, en el que también participa la empresa pública MARE (Medio Ambiente, Agua, Residuos y Energía de Cantabria), como beneficiario asociado, y la Consejería de Universidad e Investigación, Medio Ambiente y Política Social del Gobierno de Cantabria como cofinanciadora, creará una infraestructura verde y azul (GI&BI) que mejorará el estado de conservación de los espacios naturales y la calidad de vida de la población.

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    This reserve is managed through an agreement between the neighborhood council of Igollo, Camargo Town Hall and FNYH.

    The reserve Natural place of Cueva del Juyo belongs to the locality of Igollo de Camargo in the neighborhood of Juyo. The town is located 35 meters above sea level, 3.6 kilometers to the municipal capital, Muriedas. North and west of the area are roads N-611 and A-67. South border is delimited by Peña Negra or Carral.

    Juyo Cave is one of the main Palaeolithic fields in Cantabria, and also one of the best known and, certainly, the most important monument for to the town of Igollo. This cave is considered by some archaeologists the oldest sacred place in the world.

    The surroundings of the cave Juyo and the proximities of the town of Igollo are characterized by the presence of a patch of Cantabrian holm oak forest that is mixed with eucalyptus plantations. This patch of forest is placed vertically in the vaults of the cave. The uncontrolled growth of its roots, mainly from eucalyptus, is substantially modifying the humidity of the cavity.

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      Esta reserva se gestiona fruto de un acuerdo entre el Ayuntamiento de Camargo, la Junta Vecinal de Igollo y la Fundación Naturaleza y Hombre.

      La Reserva del Paraje de la Cueva del Juyo pertenece a la localidad de Igollo de Camargo en el Barrio de Juyo. La localidad se encuentra a 35 metros de altitud sobre el nivel del mar, y a 3,6 kilómetros de distancia de la capital municipal, Muriedas. Al norte y al oeste del área se encuentra las carreteras N-611 y A-67 y al sur la delimitación la forma la Peña Negra o Carral.

      La cueva de El Juyo es uno de los principales yacimientos paleolíticos de Cantabria, y también uno de los más conocidos y sin duda el principal monumento con que cuenta el pueblo de Igollo. Esta cueva es considerada por algunos arqueólogos el lugar sagrado más antiguo del mundo.

      El entorno que rodea la cueva de “El Juyo” y las proximidades del núcleo de población de Igollo están caracterizados por la presencia de una mancha de encinar cantábrico que se encuentra entremezclado con los eucaliptales que se sitúan en la vertical de las bóvedas de la cueva. El crecimiento incontrolado de las raíces principalmente de los eucaliptos, hacen que se esté modificando sustancialmente las condiciones de humedad de la cavidad.


      Firma del Acuerdo de Custodia con la presidente de la Junta Vecinal de Igollo de Camargo, Nieves Portilla, y el presidente de Fundación Naturaleza y Hombre, Carlos Sánchez.

      El Anillo Verde de la Bahía de Santander, la red de reservas naturales locales que Fundación Naturaleza y Hombre gestiona en el entorno de la bahía y que poco a poco busca asemejarse al Anillo Verde de Vitoria, se fortalece ahora con la firma de dos nuevos acuerdos con las juntas vecinales de Igollo de Camargo y de Pámanes, por los que la Fundación se encargará de la gestión de los espacios de la Cueva del Juyo y el bosque de El Monterín (en Igollo), y de los Pozos de Valcaba (en Pámanes).

      La gestión se llevará a cabo a través de dos acuerdos de “Custodia del Territorio”, por los que las juntas vecinales de Igollo y Pámanes, propietarias de los terrenos, confían su conservación a la Fundación Naturaleza y Hombre durante los próximos 25 años.

      Durante ese tiempo, la Fundación se compromete a llevar a cabo actuaciones como la instalación de elementos divulgativos y señalización que favorezcan el conocimiento de los valores ambientales del paraje; la realización de actividades de educación ambiental dirigidas tanto a público general como a escolares; el estudio y monitorización de los espacios para conocer las necesidades de los mismos en cuanto a conservación; o el aumento de vegetación autóctona.

      Acceso a la cueva del Juyo.

      Acceso a la cueva del Juyo.

      El entorno de la Cueva del Juyo, uno de los espacios que forman parte del acuerdo con la Junta Vecinal de Igollo de Camargo, es un paraje en el que predominan encinares entremezclados con roca caliza y eucaliptos. La cueva es uno de los principales aunque más desconocidos yacimientos paleolíticos de Cantabria y, por los restos que alberga, algunos arqueólogos y medios de comunicación, como el periódico The New York Times, llegaron a calificarla como el “lugar sagrado más antiguo” del mundo.

      El Monterín, por su parte, que se encuentra delimitado al este por la cantera La Verde, es el mayor encinar cantábrico de Camargo, y tiene además una curiosa formación de rocas calizas en forma de canales, lo que se conoce como lapiaz.

      La presidenta de la Junta Vecinal de Pámanes, Ana Isabel Ríos Barquín, y el presidente de Fundación Naturaleza y Hombre, Carlos Sánchez, firman el acuerdo para la gestión de los Pozos de Valcaba.

      La presidenta de la Junta Vecinal de Pámanes, Ana Isabel Ríos Barquín, y el presidente de Fundación Naturaleza y Hombre, Carlos Sánchez, firman el acuerdo para la gestión de los Pozos de Valcaba. © FNYH

      Los Pozos de Valcaba, por último, se sitúan al pie de la ladera sur de Peña Cabarga, en Pámanes, y son, a juicio de Carlos Sánchez, presidente de Fundación Naturaleza y Hombre, un paraje “formidable”, que recomienda visitar. El conjunto lo componen dos lagunas o pozos de origen minero que se formaron durante los trabajos de extracción de hierro que, desde la época romana hasta finales del siglo XX, se llevó a cabo en distintos puntos del macizo, como Cabárceno.

      Ambas lagunas están rodeadas por diferentes ecosistemas muy típicos en Cantabria, como el encinar sobre roca caliza, el bosque mixto de frondosas o el bosque de ribera, que sirven de refugio a multitud de fauna, entre la que destaca el tejón, el jabalí, el corzo, la cigüeña blanca, rapaces como el alimoche y multitud de pequeñas aves.

      Al cese de la explotación minera no le siguió, sin embargo, un proceso de restauración, por lo que la zona se vio también colonizada por especies vegetales invasoras como el plumero, la falsa acacia o el eucalipto. Trabajos previos de FNYH redujeron en gran medida esta ocupación del territorio, y ahora el acuerdo firmado con la Junta Vecinal de Pámanes prevé más trabajos para erradicarla o controlarla.

      Una de las lagaunas de los Pozos de Valcaba

      Una de las lagunas de los Pozos de Valcaba. © FNYH

      El proyecto LIFE “Anillo Verde de la Bahía de Santander: conectando la naturaleza y la ciudad” integra espacios degradados pero de gran valor ecológico en torno a la bahía, tanto en los municipios limítrofes con la misma como en otros más alejados. Se encuentran, como explica el presidente de FNYH, en áreas “muy pobladas, con mucha presión, pero en las que han quedado restos de naturaleza” que merece la pena conservar.

      Del Anillo Verde forman parte, por ejemplo, humedales como las Marismas de Alday o de Engoa, lagunas como el Pozón de la Yesera o de la Dolores, o encinares atlánticos como el de Peñas Negras (en Maoño), a los que se suman ahora los mencionados de la Cueva del Juyo, el encinar de El Monterín y los Pozos de Valcaba.

      El proyecto LIFE “Anillo Verde de la Bahía de Santander” está coordinado por Fundación Naturaleza y Hombre con la colaboración de la empresa pública MARE, y cuenta con la cofinanciación de la Comisión Europea y la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria y el apoyo de Fundación Biodiversidad, dependiente del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.

      Para saber más:
      Anillo Verde de la Bahía de Santander
      Información sobre los Pozos de Valcaba
      Información sobre la Cueva del Juyo
      Información sobre El Monterín

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      La Fundación Naturaleza y Hombre (FNYH) organiza mañana, miércoles 26 de mayo, en colaboración con el Ayuntamiento de Camargo y a partir de las 19.30 horas una conferencia sobre los ‘grandes y pequeños humedales de la bahía de Santander’, que se desarrollará en la Casa de la Naturaleza de Camargo. En la jornada intervendrán el presidente de la FNYH, Carlos Sánchez, y el delegado de la SEO/Birdlife en Cantabria Felipe González. La actividad se encuadra dentro del quince aniversario de la Fundación Naturaleza y Hombre y la asistencia es libre.

      Sánchez explicará  la red de anillo verde en la que se definen las estrategias de protección y mejora de aquellas áreas que por sus dimensiones o su ubicación no pueden ser incluidas en la red de espacios culturales protegidas de Cantabria. Un área de 420 kilómetros cuadrados que rodea a la bahía de Santander y que cuenta con una población de cerca de 280.000 habitantes-

      El presidente de la FNYH hará un repaso de los espacios en los que ha actuado o actúa la FNYH en este entorno: marismas de Alday; el monte de Somo, el Pozón de la Yesera; Peñas Negras; el Pozón de la Dolores, el canal de la Mina; la charca de Raos, o la ensenada de Bartolomé. Asimismo, explicará la situación en el encinar de Escobedo, Pozos de Valcaba, y la cueva del Juyo.

      El delegado de la SEO/BirdLife, Felipe González, se centrará más en las marismas blancas y negras, espacios que gestiona en el Astillero.

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      La Fundación Naturaleza y Hombre (FNYH) organiza mañana, miércoles 26 de mayo, en colaboración con el Ayuntamiento de Camargo y a partir de las 19.30 horas una conferencia sobre los ‘grandes y pequeños humedales de la bahía de Santander’, que se desarrollará en la Casa de la Naturaleza de Camargo. En la jornada intervendrán el presidente de la FNYH, Carlos Sánchez, y el delegado de la SEO/Birdlife en Cantabria Felipe González. La actividad se encuadra dentro del quince aniversario de la Fundación Naturaleza y Hombre y la asistencia es libre.

      Sánchez explicará  la red de anillo verde en la que se definen las estrategias de protección y mejora de aquellas áreas que por sus dimensiones o su ubicación no pueden ser incluidas en la red de espacios culturales protegidas de Cantabria. Un área de 420 kilómetros cuadrados que rodea a la bahía de Santander y que cuenta con una población de cerca de 280.000 habitantes-

      El presidente de la FNYH hará un repaso de los espacios en los que ha actuado o actúa la FNYH en este entorno: marismas de Alday; el monte de Somo, el Pozón de la Yesera; Peñas Negras; el Pozón de la Dolores, el canal de la Mina; la charca de Raos, o la ensenada de Bartolomé. Asimismo, explicará la situación en el encinar de Escobedo, Pozos de Valcaba, y la cueva del Juyo.

      El delegado de la SEO/BirdLife, Felipe González, se centrará más en las marismas blancas y negras, espacios que gestiona en el Astillero

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      El director de la FNYH, Carlos Sánchez,  intervino en la jornada ‘la ría del Eo como recurso natural y cultural’, celebrada el pasado fin de semana  en Castropol (Asturias) y que fue organizada por la Fundación Valdés-Salas, organización que fue creada con el objetivo de colaborar con la Universidad de Oviedo en la difusión del conocimiento y el desarrollo intregral de la región. Esta colaboración se articula en dos líneas esenciales. Por una parte, se trata de colaborar en la ampliación de las actividades de Extensión Universitaria, prioritariamente en las zonas rurales de la región y, por otra parte, colaborar en la tarea de hacer más fluidas e intensas las relaciones entre la Universidad y las empresas regionales. En la jornada también intervino el director general de Biodiversidad y Paisaje, José Félix García.

      Sánchez en su intervención en ‘el anillo verde de la bahía de Santander: recuperación y valorización de espacios naturales’, explicó que la Fundación fue fundada en 1994 ante el deterioro que sufría el medio ambiente. Recordó también que la asociación trabaja en seis comunidades autónomas, en cuatro áreas concretas: conservación del patrimonio, espacios naturales, custodia del territorio y educación ambiental.

      El director de la FNYH puntualizó que el programa áreas para la vida, incluye la custodia del territorio, para lo que se ha llegado a acuerdos con distintas administraciones. Las tres áreas prioritarias en las que trabaja la asociación son el anillo verde de la bahía de Santander, la montaña pasiega, y el oeste ibérico.

      En referencia al anillo verde hizo hincapié en los trabajos que se están efectuando en las marismas de Alday; marismas de Engoa;  el Pozón de la Dolores;  la ría de Tijero y el Pozón de la Yesera; el encinar de Peñas Negras y el de Escobedo y cantera Bilbao. Asimismo, citó el paraje de Pozos de Valcaba; o en la cueva del  Juyo, “principal paraje de la bahía de Santander”, y el entorno de Monterín, en cuyo terreno hay una importante presencia de bosque relicto. Asimismo, destacó las actuaciones de la Fundación en la mejora del monte de Somo o Pilar de Arna y el entorno de las marismas de Alday.

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      El director de la Fundación Naturaleza y Hombre (FNYH), Carlos Sánchez, intervino el pasado fin de semana en el curso ‘periodismo y medio ambiente’ organizado por la Asociación de la Prensa y el  Centro de Investigación del Medio Ambiente (CIMA). En el  transcurso de su conferencia titulada ‘paisaje y recuperación ambiental’  Sánchez, explicó que la Fundación fue fundada en 1994 ante el deterioro que sufría el medio ambiente. Recordó también que la asociación trabaja en seis comunidades autónomas, en cuatro áreas concretas: conservación del patrimonio, espacios naturales, custodia del territorio y educación ambiental.

      Sánchez indicó que el programa áreas para la vida, incluye la custodia del territorio, para lo que se ha llegado a acuerdos con distintas administraciones. Las tres áreas prioritarias en las que trabaja la asociación son el anillo verde de la bahía de Santander, la montaña pasiega, y el oeste ibérico.

      En referencia al anillo verde hizo hincapié en los trabajos que se están efectuando en las marismas de Alday; marismas de Engoa;  el Pozón de la Dolores;  la ría de Tijero y el Pozón de la Yesera; el encinar de Peñas Negras y el de Escobedo y cantera Bilbao. Asimismo, citó el paraje de Pozos de Valcaba; o en la cueva del  Juyo, “principal paraje de la bahía de Santander”, y el entorno de Monterín, en cuyo terreno hay una importante presencia de bosque relicto. Asimismo, destacó las actuaciones de la Fundación en la mejora del monte de Somo o Pilar de Arna y el entorno de las marismas de Alday.

      Al acto de inauguración acudieron, entre otras personalidades, el consejero de Medio Ambiente, Francisco Martín; la presidenta de la Asociación de Prensa de Cantabria, María Ángeles Samperio, y la directora del CIMA, Luisa Pérez. El comunicador ambiental y premio Nacional de Medio Ambiente, José María Montoro, fue el primero de intervinientes y expuso su visión sobre las noticias ambientales en los medios de comunicación. Asimismo, intervinieron el  periodista Antonio Cerrillo, que trató la comunicación ambiental en España, y el profesor Pablo Ángel Meira, de la Universidad de Santiago de Compostela, que abordó la importancia de ‘comunicar el cambio climático’. Por su parte, el director general de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria, Javier García-Oliva, habló del ‘cambio hacia la sostenibilidad’. A las jornadas acudieron cerca de 50 periodistas.

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